A excepción de los guepardos, todos los felinos pueden retraer sus garras dentro de una vaina protectora mientras no las usan.
Hay alrededor de 38 especies en esta familia; muchas escasean en la actualidad, porque han sido objeto de caza por su piel o para aprovechar partes de su cuerpo, o porque su hábitat está siendo destruido, como pasa con el lince ibérico (Lynx pardinus), el felino en mayor peligro de extinción.
Excepto en Antártida, Oceanía y algunas islas, se los encuentra en todo el mundo."
El gato de Dani se lame todo el tiempo, por lo visto todos lo hacen. Pero él lo hace de un manera muy graciosa porque se lame la pata y luego se la pasa fuerte de atrás a adelante por la cabeza y así como sies veces: eso es que se lava la cara. Se lame y se lame para estar limpio. Su lengua es como una lija que más que mojar arranca la suciedad que se queda en el pelo. Y tiene que estar limpio -me explicó Dani- para ser silencioso, y tiene que ser silencioso para cazar. No sé yo si el pienso que le dan tiene un oído muy agudo, pero dudo que salga corriendo si oye al gato acercarse para devorarlo.
Cuando el gato te quiere un poco, me contó Dani, te lame a ti, quizás para que tu también puedas cazar.
Al final el plato de pienso sí que sale despedido a veces cuando el gato realiza la otra de sus exclusivas actividades que es jugar. Entonces se pone como muy tonto porque empuja cosas con sus ágiles patitas y luego se asusta del movimiento.
Otra cosa que me dijo es que los gatos nunca te reconocen como jefe de la manada - cosa que sí hace el perro que te obedece "ven aquí a mi regazo que te pongo un lazo"(o una bufanda) - todo lo que hace lo hace cuando le da la gana . Así lo vemos como evalúa si la posición de tus piernas en ese momento es un colchón cómodo y estable para él. Entonces, tras observarte fijamente muy quieto durante unos segundos, se acerca al que está justo a tu lado que tiene mejor pinta que tu que estás con las piernas para abajo, entonces salta, se da una vuelta en dirección contraria a las agujas del reloj y se recuesta, le ha elegido.
Así lo eligió como "dueño". Cuenta Dani que "pasaba un día por ahí, inocentemente", cuando éste, pequeñito y flaquito, se le apareció de detrás de un coche, creo. No sé si llegó lanzarse a sus manos pero casi y entonces Dani se dió cuenta de que lo habían pillado como a un pez, y no se pudo escurrir.
Esa idea de que el te elige a ti, de que no te obedece, de que no te reconoce, sino que solo te tolera y te utiliza para su confort, es lo que está detrás de lo de tener gatos y de la disyuntiva gato/ perro. Entonces uno está como agradecido de que aquel animal esquivo, interesado, bello, independiente e impredecible acepte vivir contigo. También sobre esto me contó Dani que en el origen del tiempo de los gatos, ellos bajaron de las montañas cuando decidieron dejarse cuidar por los hombres.
Nunca me han gustado los gatos, en mi familia éramos de los antigato y properros. Cuando había un gato presente tenía siempre la sensación de que en cualquier momento me iba a atacar, lo de que fuera bonito, suave, elegante y gracioso, todo eso me daba igual. Para mí, sobretodo, era amenazante. Y me doy cuenta de algo irónico mientras escribo, de que con mi sigiloso y observador novio tengo esas sensaciones: que baja de las montañas cuando quiere, que no me reconoce como jefa, que es impredecible, que le gustan las presas vivas, que tiene una vaina que recubre sus garras cuando no las usa, y que puede arrancarme el corazón de un único y tenaz mordisco.

6 comentarios:
qué bonita mañana se pone cuando ya es de día al levantarme y leo a Lobita.
Muy Buenos días
ya, pero yo, por si acaso, me voy correr de tanto en tanto cuando sale la luna, para estar en forma.
Buenas tardes, perruna! Tu fidelidad me afila la pluma!
A mí me gusta eso de las familias "pro-unanimal". Podría decir que en mi familia eramos "pro-canarios" y "anti-hamsters". Incluso "pro-cardelinas".
A veces uno habla y habla, y no es consciente de que le están escuchando. Que bien.
já, já...pues si, ya ves, es que lobita es de las prodani!
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