martes, 5 de abril de 2011

poemita verdial primaveral

“Era la niña muy lista,
mas no dejaba de ser
monoteísta.”

Isabel Escudero

domingo, 10 de octubre de 2010

o el sushi da sueño

Gerardo dice que en Japón la gente es tan respetuosa con la intimidad de los demás que aunque al principio te parezca que reina un ambiente de autismo colectivo, al final te das cuenta de que se trata de eso, de un tipo peculiar de respeto. Esta modalidad de respeto consiste en nadie mira a nadie, y entonces cada uno puede estar haciendo en la calle lo que sea, por ejemplo dormir, y los demás no lo ven porque no lo miran, o no lo miran para no verlo, o simplemente también están ellos, a su vez, durmiendo. A excepción de Gerardo, y su cámara indiscreta, el resto de la gente el Japón funciona así.
... o quizás la explicación es que el sushi da sueño.
y los niños aprenden, desde temprano, a usar los sitios públicos con la misma libertad respetuosa de los mayores, qué bien.

sábado, 9 de octubre de 2010

En algún apartado rincón del universo centelleante...

Dice el científico Antonio Domasio que "el valor lírico de una palabra pierde su sentido si con ella queremos nombrar algo real". Según esto, la poesía consiste en decir de una manera muy bonita....nada. Y el arte y la poesía quedarían reducidas a meros "adornos": un gran jarrón en la sala de estar de la casa de la Verdad y del Ser. Pero bueno, es un científico, y ya se sabe como son... así que atenderemos sólo al valor lírico de sus palabras.

viernes, 1 de octubre de 2010

De "Barrio Sésamo" a "The wire"


Después de "Barrio Sésamo" lo primero que recuerdo es una serie que se llamaba "Ana de las tejas verdes" . Esta serie iba de la vida de un chica -creo que- de un pueblo irlandés del siglo pasado. Esta Ana era una chica pelirroja muy especial llena de carácter y de talento para la escritura. Había un chico cuyo nombre no recuerdo, un chico guapete, que estaba enamorado de ella, pero que no lo quería reconocer al principio, luego no podía hacerlo porque estaba prometido con otra y, al final, en el último capítulo, le pedía -con lágrimas en los ojos- a Ana de las tejas verdes que se casara con el, en medio de un jardín precioso con muchas flores y pérgolas. Después vi, en familia, "Canción triste de Hill Street", que la daban por la noche. Cuando esta serie terminó, la misma cadena "nos vendió" a"La ley de los Angeles" como si fuera su continuación. La idea era que uno se creyera que la policía había desaparecido y abierto el camino a la abogacía y, quizás, también, una vez la policía hubiera hecho su trabajo, llegarían entonces los bufetes de abogados a gestionar el desenlace sancionador para los culpables y el premiador para los inocentes y los valientes. Eso fue al menos lo que mi pequeña cabecita entendió. Luego vi "Cristal"y todavía no logro explicarme por qué lo hice o en qué fenómeno colectivo de imbecilización entré, bueno, entramos, tantos y tantas. Esto de más pequeña. Luego, ya de más mayor, y aún en pleno uso de mis facultades mentales vi "24", la serie más adictiva y cutre que se ha hecho nunca."24" era peor que Cristal y completamente de cartónpiedra. Iba de un agente de un servicio hipersecreto de seguridad que tenía que evitar un superatentando de un grupo terrorista. Primero este grupo quería asesinar al presidente de los EEUU que, mira tú por dónde, era negro, totalmente negro, más que Obama (por aquella época Obama no existía para ninguno de nosotros) Después ya no querían matar al presidente sino detonar una bomba gigante en el centro de Nueva York. La hija de este super-agente (Keifer Sutherland) era fundamental para que hubiera argumento pues siempre aparecía en medio de la operación, no se sabía bien de dónde, ni cómo, pero acaba raptada por los terroristas o encadenada a la bomba en cuestión. Vi "Friends" y muchos capítulos por triplicado o cuadruplicado, porque la pusieron como 5 veces en la misma cadena a la hora de después de comer. Me reía muchísimo. Pero la primera serie "buena" que vi fue "A dos metros bajo tierra". Pero eso fue hace mucho y entonces no había internet y no quedaba más remedio que ver un capítulo a la semana. Luego vi "Hause", pero me cansé. Después de "Hause" empecé con las series de "series yonkis". Cierto que hay que vencer la resistencia de abrir esa página con ese nombre tan feo. Entonces vi "Sexo en nueva york" "In treatment" y "Mad men". "In treatment" va de psicoanálisis y "Mad men" de la América de los años 50 a través de un personaje omnipresente que es un tal Don Draper hipermasculino y engominado. En "Mad Men" hay amas de casa aburridas e insatisfechas y también están las pre-incipientes futuras ejecutivas. Todo ocurre alrededor de una empresa de publicidad y se ven los conatos de ese campo de investigación. En la serie en algún momento alguien se ríe de lo intentos de una especie de psicología de introducir ideas de la teoría psicoanalítica en una reunión en la que se está decidiendo la línea a seguir en una campaña de champú. El "tema de genero" está muy presente y en la empresa las secretarias aparecen en un estado de permanente ofrecimiento. En "In treatment" lo que se ven son sesiones de 50 minutos enteras. "Breacking Dad" es otra serie "buena". Tiene un poco de todo, pero lo mejor para mi son los ambientes familiares norteamericanos que retrata. Aquí en España nos cebamos metiéndonos con los yankis a la vez que vemos todas sus series, cosa que los franceses no hacen.

Luego llegó "The wire". En relación a todas las otras series, "The wire" se encuentra en un nivel superior y distinto de narratividad y representación. No se trata de una o varias "buenas historias", ni de grandes actuaciones, ni de golpes de guión geniales, inteligentes o sorprendentes. Tampoco hay graciosas ocurrencias, ni protagonistas, ni esa revancha deseada en la que el bueno le hace al malo algo tal que el espectador dice "chúpate esta" con satisfacción . Tampoco aparece la prometida redención para el que rectifica, ni salvación para es que lo tiene crudo, ni excepciones o excepcionalidades oportunas. Sobre" the wire" tendré que escribir algo algún día, pero aun no me siento capaz, todavía estoy comentándola, recordándola y evocándola. Sigo viendo a Di Angelos por la calle, a Omares, a Bodies y a Kimas en el metro y en el tren. Imaginado un "The wire" sobre la vida en mi instituto de secundaria, sobre la jerarquías en la universidad, sobre las corrupciones en la Comunidad de Madrid, sobre secretas charlas descarnadas entre miembros de partidos, sindicatos y gobierno, pre-pactando privadamente lo que luego aparecerá como discusión pública. Sobre los tentáculos de la casa real. Sobre conversaciones, acuerdos, peleas, rivalidades, amistades entre los chinos, los moros, los senegaleses, y los bengalíes de Lavapiés. Sobre las actividades vacías, interesantes, divertidas, geniales y estúpidas de los okupas en sus itinerantes okupas. Sobre los okupas tontos, los listos, los juerguistas, los austeros y trabajadores, y sobre los ex-okupas. Sobre los viejos sentados en bancos, las mujeres con niños que juegan a mogollón en el parquecito en medio de la placita rodeada de borrachos. Sobre los borrachos ecuatorianos, sobre los borrachos españoles, sobre los yonkis de la glorieta de Embajadores. Sobre las inmobiliarias, desde los pobres malpagados vendedores de tecnocasa, hasta sus jefes y sus superjefes. Y sobre el sector de la construcción en todas sus capas, desde el obrero polaco hasta el concejal especulador. Dios mío, por favor, que aparezca un David Simon en España! ¿O tenemos que conformarnos con Fernando Leon?Moralina, melodramatismo y cursilería no, gracias, interconexiones, estructuras, complejidad y diversidad, sil vous plait. La vida es dura y es bella, sí, es verdad, pero también es, la mayor parte de los días, normalita. Que esta "normalidad" resulte apasionante es lo que consigue "The wire"

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Sueño de una siesta de verano en Paris, por Lovito.



Cuando me muera iré al cielo d los investigadores, porq me lo he ganado.
En el cielo d los investigadores sólo hay un pabellón, una torre, un jardín, una playa y un bosque.

El pabellón es Sta María del Naranco, y en su interior hay un ordenador, una mesita y una silla. Te sientas frente al ordenador, tecleas el título d un texto (libro, artículo o capítulo d libro), le das a Intro, y te sale una puntuación de 0 a 10 q significa:
0: "este texto no contiene más q desatinos"
10: "todo lo q dice este texto es rigurosamente cierto"
En el cielo d los investigadores no hay lugar para los malentendidos, porq el ordenador sabe cn precisión qué querían decir exactamente los autores d todos los textos incluidos en su base de datos.
La base de datos se puede consultar de otra forma: uno elige un tema (según la CDU usada por las bibliotecas del todo el mundo) y te salen todos los textos escritos sobre él, ordenados según su puntuación.




La torre es el Hotel Westin Bonaventura, acondicionado como biblioteca (no hay en él deportistas q usen sus instalaciones como un gimnasio). En ella están impresos en papel todos los textos de la base de datos, para poder leerlos cómodamente. Los textos con la puntuación más alta son los q están más a mano. Hay ejemplares disponibles para todos los lectores, q pueden subrayarlos y anotarlos tanto como quieran, sin q los ejemplares se deterioren por ello.

En el bosque nunca hay nadie, por lo q es el lugar idóneo para los paseos solitarios.
Por el contrario, el jardín y la playa siempre están concurridos, en ellos pasean eternamente todos los autores de los textos de la biblioteca. Estas personas están siempre dispuestas a establecer una conversación, y a responder amablemente a todas las dudas y preguntas q uno quiera plantearles. Al borde del mar y en alguna zonas arenosas del jardín crecen juncos, y de vez en cuando un paseante arranca uno para usarlo como vara con la q dibujar diagramas, gráficos y tablas sobre la arena.

domingo, 29 de agosto de 2010

Escribir como Bolaño

"Todo el mundo escribe ahora como Bolaño", dijo Marcelo y lo dijo en serio y sin gravedad como 2si no importara. Sin tono peyorativo alguno. Claro que como Bolaño pero desde luego peor que Bolaño. Bolaño es el que mejor lo hace como él, evidentemente. Además es famoso, reconocido, leído, adorado, vendido y comprado. Nosotros nada de eso. Pero ¿y los que ya escribíamos como él antes de leerlo?. "Es algo de la época" dijo Marcelo después. La época en que no es que se imite a Bolaño sino que escribir así es lo que sale, con condensación, asociación, fluidez y dolor. Por eso en cuanto abres un libro de Bolaño en cualquier página te prendes inmediatamente a la siguiente. Quizás sea como un tope y los discípulos escritores no se atrevan a parecerse ni un pelín, quizás haya pudor en desarrollar eso. Pero si ya de antes de leerlo escribías así, sientes que no estás copiando, sino que es -ahora ya lo sabes-el curso natural y soterrado de la expresión epocal. Entonces no te da vergüenza nada. Y te lanzas, a lo bomba, como un gordito en la piscina municipal del barrio. Las gentes que estudian literatura y leen crítica literaria o leen académicamente, llevan demasiada vergüenza creo yo, o podemos llamarlo pudor que quizás para ellos sea respetuoso y obligado. Los que no tenemos esa impronta académica ni el subsiguiente sentimiento de respeto nos atrevemos a escribir aparentemente imitando y descaradamente mal. Animo a la gente que lee a que a que escriba mal muy mal. Estaba yo con Bolaño y cayó en mis manos "Panegírico" de Guy Debord, y en medio cayó también "Cartero" de Bukowski y me encontré con los "malditos" -se dice así- o borrachos intelectuales salidos y vagabundos que son estos tres, y pensé en este estereotipo o paradigma de hombres (varones) o más bien "personajes" tendría que decir. Hubo cientos que fueron así, pero la mayoría, o mejor dicho la casi totalidad, no escribieron libros geniales, o no aglutinaron ni vehicularon movimiento sociales como dicen que hizo Guy, sino que simplemente fueron borrachos salidos intelectuales anónimos al menos para la gran mayoría, pero quién sabe para sus entornos cercanos donde pudieron sin embargo quién sabe cultivar o desprender cierto aura de genialidad o al menos algún tipo de reconocimiento. Creo que tanto Guy como Bolaño murieron bastante jóvenes, no como Marylin sino con 60 o así. Bolaño quizás antes. Guy se suicidó. Bukowski no lo sé, pero es verdad que escribió su primer libro muy tarde, a los 49 y, a juzgar por lo que dice que bebía, no debió de vivir mucho más, a no ser que tuviera una constitución buena y el alcohol no le afectaba tanto al hígado que es lo que al perecer más sufre en estos casos. Pero este estereotipo era algo de la época, y ahora está decadencia. El modelo de la decadencia está en decadencia. Ser un tirado está despoetizado. Escribir o ser como se lleva y no por imitar, significa que estás conectado con tus contemporáneos, o mejor, que estás conectado al curso de la realidad ambiental y esto agrada y desagrada a la vez. Como cuando se pone de moda lo que siempre te gustó y dices "al fin, menos mal" y sin embargo enseguida te deja de gustar eso, porque es normal que canse verlo hasta en la sopa. Podríamos llamarlo "síndrome Ikea" (cuán en alza están los síndromes). Pasa cuando entras en una casa decorada toda de Ikea, todo es bonito y sin embargo es repelente y deprimente (veáse esta impresión en "El club de la lucha") . Quizás uno quiera crear algo nuevo, ser el iniciador como se cree que que fueron estos grandes hombres. Lo hueles, pero no sabes dónde está y no te queda más remedio que continuar y continuar y no cejar en el continuar. Así pasa en política, en arte y en teoría. El éxito inmediato no existe, es una ilusión, la vulgaridad aparente, si es sincera, es válida, maja, meritoria. La época de escribir como Bolaño. Es penoso ver en "Los detectives salvajes" a los poetas latinoamericanos caracterizados tan mirando a Europa, cientos de moais con sombreros de copa. Luego están los neoclásicos o los escritores cultos y requetebonitos y filosóficos. A uno que se apellida Marzal que es de ese tipo. Lo leí un día, qué pomposidad.
La época, todo el mundo quiere definir una época, dar la clave más iluminadora. La época en que se escribe como Bolaño. Algunos escriben como Bolaño, pero no todos, afortunadamente. Parece fácil escribir así, como parecen fáciles los cuadros de Miró. Los libros de Bolaño parecen caóticos. Parecen alegres y tristes. Hay mil trazos mil colores. En los nenúfares Monet también hay mil trazos que solo se ven si los miras más de una y dos veces. Los nenúfares están expuestos por fin como el maestro quería, con luz natural y en una sala ovalada. Y son emocionantes. Había una chica llorando en la sala de la Orangerie, yo creo que de la emoción que le causaban, que quizás fuera melancolía por lo bucólico que tienen. Yo en cambio estaba muy alegre y me hacían sonreir y reir en plan a "qué hermosura", como decía mi abuela cuando le contaba los ingredientes del cocido madrileño. Tengo que traer a colación a este respecto la serie "The wire" de David Simon, otro ejemplo de narratividad bolañera, que llamamos así ahora no porque sea éste su creador, sino porque vale como representante. Digamos que lo hemos elegido por sorteo, un sorteo que ha tenido lugar en mi imaginación entre un mar de escritores, pintores y músicos famosos y no famosos que pululan por aquí y por allá, con sus caritas, sus muecas y sus desafinados. Feliz continuación a todos.

sábado, 28 de agosto de 2010

miércoles, 4 de agosto de 2010

esa embriaguez


Un amigo me ha dejado el libro de El Panegírico de Guy Debord que abro y leo al azar donde dice que ha estado toda la vida borracho. Se me pasa por la mente la idea de que si no he hecho lo mismo es por mera coquetería.

domingo, 1 de agosto de 2010

El arquero y la presa





-La Odisea: Tensar el arco. Es la prueba que tienen que pasar los candidatos a marido de Penélope. Miles lo intentan, finalmente es Ulises el que lo logra, un Ulises viejo, pero con la fuerza suficiente para hacerlo y lanzar una flecha.
-El Príncipe: Dice Maquiavelo que, cuando se trata de principados nuevos o conquistados "mediante las armas y con honor", debe el nuevo príncipe imitar y seguir el camino trazado por los más ilustres y aconseja proceder"como los arqueros precavidos, quienes al advertir que el objetivo al que deben llegar está demasiado lejos y, sabiendo hasta dónde alcanza la potencia de su arco, colocan el punto de mira por encima del blanco, no con el fin de que la flecha alcance tanta altura, sino para así poder dar en él".
-La regla de juego: José Luis Pardo dice que un poeta "no es un deportista concursando en una prueba de tiro con arco, a quien se le presenta la diana bien visible para que el la acierte con su pericia, es un cazador en el bosque que tiene que adivinar dónde se encuentra su pieza sin poder verla, y disparar su palabra y acertar: la visibilidad de lo dicho no pre-existe como una evidencia a la palabra del poeta , es ella (la palabra cuando es acertada cuando "dice bien" la que hace visible aquello que dice y que lo hace visible como algo anterior a su palabra...(...) así como es la flecha de buen cazador la que hace visible a la presa en el momento mismo en que la captura (para los demás era invisible , pero cuando aparece saltando para esquivar el tiro, todos la presencian, atravesada por la flecha"

Habrá más lugares pero ahora no se me ocurren.

sábado, 24 de julio de 2010

vive el momento

¿Qué es vivir? Cuando alguien dice "esto no es vida" suele estar pensando y aludiendo a que en tal circunstancia vital el sujeto se pone en una situación infrahumana, de animalidad, es decir de mera supervivencia, algo así. Entonces, cuando hay un accidente grave en un barrio de una ciudad hondureña y se ve la choza de palo y la mujer que se lamenta pero no demasiado como resignada piensas que es lógica la actitud resignada porque la verdad es que la casa era una mierda y que su resignación es como una triste insensibilidad. También se aplica esto por ejemplo cuando se habla de los chinos y con gesto de huelepedos se dice que "no es vida" eso de estar todo el día sentado tras el mostrador entre paquetes de papel higiénico y patatas fritas, viendo la tele series chinas de amor. Tener una "vida digna" se dice, por su parte, de vivir en buenas condiciones en general en cuanto a derechos mínimos y recursos materiales se refiere. "Vivir intensamente" es otra cosa. No es, por ejemplo, lo que hacen los chinos o aquella a mujer hondureña sin casa, evidentemente. Pero, tampoco la vida del que "vive dignamente" es "una vida intensa". Así que no se dice de un tipo que tiene un trabajo estable, que no toma sal para cuidarse, que va a nadar una vez a la semana y de vez en cuando, un fin de semana a ver una película, y luego se toma un acuarius o una caña o dos como con sus amigos y luego se va a casa temprano porque por la mañana quiere leer un libro, "vive intensamente". "Vivir intensamente" viven los aventureros de diversa índole, como los viajeros, los rockeros, o los que experimentan con drogas y los que van muchas fiestas en general. Y ¿qué es una fiesta? a veces es una celebración del algo y por lo que tiene un algo de ceremonia. Otras veces es un pretexto para juntarse con amigos, en este caso también es una ceremonia pero menos ceremoniosa. Hay ropa que sólo te la compras para y pones en fiestas, y ni si siquiera es -muchas veces- propiamente "ropa" sino un sombrero o un bolsito enano o una pulsera de colores, es como un juego. Hay música especial para fiestas y adornos de casa para fiestas como la bola plateada que refleja la luz en colorines. Al igual que en las fiestas de niños los niños juegan a la piñata o al escondite o acorrer, en las de los adultos se juega también. Jugar es muchas cosas, pero también es hacer algo que no tiene implicaciones en la vida. Las reglas de los juegos sólo valen para los juegos y el que gana en un juego se alegra un mucho ese segundo y luego se olvida y se va contento aunque no haya pasado nada. Así ocurre que un juego se puede "contaminar" cuando entra "algo de fuera" y así nos extrañamos cuando alguien le da mucha importancia o se enfada "de verdad" al fallar una pelota, por ejemplo, en vez de reírse, y, digamos que el juego se "estropea" un pelín. Entonces alguien le dice al que se enfadó "que no pasa nada tío, que es un juego,". Con esto se ve un poco que esta expresión de "vivir intensamente" se aplica para expresar un modo de estar en la vida como si la vida fuera un juego, como si no importaran las implicaciones de lo que se hace, o como si no las hubiera realmente. Es como una libertad respecto a las implicaciones. Lo curioso es que se suele tratarse de una libertad respecto a un tipo de implicaciones concretas. El que se "vive intensamente" se pone en situación de disgregarse, de extraviarse, enfermar, o quedarse sin nada, sin dinero, sin novia, etc en contra, el que se preocupa "por la salud" o por "lo material" o por "un compromiso", está esclavizado. Es el slogan de "vivir el momento", donde vivir el momento es siempre un no vivir ni el antes ni es después, porque cuando llega el momento de después de ese momento super intensamente vivido, que también es momento, da la casualidad de que, como no puede ser vivido como el anterior, es una porquería de momento no intenso... este momento final de malestar, resaca, "vuelta a la rutina", "terminar un viaje" parece la condición sine qua non de llamar al momento anterior "vivido intensamente".

mensajes directos


jueves, 22 de julio de 2010

querer estar en todas partes

Cuando era pequeña y no iba -porque estaba enferma por ejemplo- a una fiesta me sentía fatal y al día siguiente me llamaba con todos lo que habían estado para que me contaran lo que había pasado. Quien había hablado con quien, con quien se había enrollado tal, o hasta qué hora y haciendo qué se había quedado fulano o mengano. Hay veces que quieres estar en todas partes, vas aun sitio empujado por este no querer perderse eso y a los 5 minutos te vas a otro para no perderte otra cosa. Hay barrios que siempre tienen circulando a los mismos, pasa el tiempo y ellos siguen ahí dando vueltas y carácter y personalidad al bar, a la esquina. No se van a otro barrio porque ¿cómo irse? si lo hicieran se alejarían del lugar sagrado, el barrio en el que TODO ocurre, porque fuera no de este pasara nunca NADA... interesante. Pero no se dan cuenta de que entonces ocurre como dice monoperro, que te pierdes lo que pasa en el sitio del que te has ido y pasa también otra cosa mejor como dice Nietzsche, que lo que nos maravilla de las cosas lo que nosotros ponemos en ellas. Se refería a la inmutabilidad y la necesidad que creíamos descubrir en el universo. Aplicado esto al que no se cambia de barrio, se diría que lo que le maravilla es la necesidad y inmutabilidad de si mismo. Deambular y vagar por todas las partes de una parte sin quedarse en ninguna...

miércoles, 21 de julio de 2010

otra vez la naturaleza

Aristóteles era un filosofo, su maestro fue Platón. Perece ser que Aristóteles puso en circulación otra vez el concepto de naturaleza. El tipo la define muy bien y para ello escribe su Física. Ya sabemos que naturaleza se decía en griego "physis" léase "fisis" y sobre ella habían hablado ya los viejos presocráticos. Los estudiosos dicen que en realidad más que definido ellos la habían descubierto, y que Aristóteles la re-descubrió. La naturaleza "aparece" pues, en el momento en que empieza a vivirse la realidad como una realidad no sobrenatural, es decir, no sometida a la arbitrariedad de unos dioses, sino con unos modos de ser propios e independientes de nuestra voluntad. Esto se empieza a vivir y a decir, estas dos cosas suelen ir juntas. ¿Y cómo vive eso? En la Grecia antigua, o mejor dicho la más joven, se vivía a través de la agricultura y naturaleza designaba un brotar constante y regular. Pero después, con la Democracia, la actividad de los hombres libres era una actividad política basada en la deliberación, lo que implica hablar, discutir y llegar a acuerdos, los cuales son provisionales por definición, al menos lo son los acuerdos de los hombres, porque los de los dioses se quedan para casi siempre- .

Lo que motiva esta reflexión es que me pregunto qué es lo que aporta Aristóteles con esto de la naturaleza. A veces parece que recupera esta noción para designar una especie de "deber ser" incuestionable e inexcrutable. La naturaleza del hombre, la naturaleza de la mujer, la del esclavo, la del noble y la de un árbol, parecen ser es aquello que hace que ese algo llegue a su ser propio, de tal manera que apartarse de este es entendido como anti-natural o erróneo, y caminar ese camino como la virtud. De tal modo que siendo propia de la naturaleza del noble mandar y del esclavo obedecer, craso error sería hacer que el que es por naturaleza noble obedeciera, y el que es por naturaleza esclavo mandase. Hasta aquí Aristóteles no habría añadido nada a lo que Platón ya estableció en varios lugares. Que la definición en si no cambia y que la contradicción rompe el sentido. En efecto, es Sócrates por ejemplo quien, en La República, fija el tipo de gobierno que corresponde al hombre que gobierna, y hace analogía con el médico que gobierna al cuerpo cuando lo cura. Si gobierna, cura, si no gobierna, el cuerpo se muere. Pues el gobierno-por ejemplo- se hace, por definición, con vistas a lo mejor "para el objeto de su arte", y que si no es eso, es otra cosa (por ejemplo fuerza bruta, que no es lo mismo).

¿Es pues lo mismo de lo que habla Aristóteles cuando dice que la naturaleza de uno es así y la de otro asá? No señores. Debemos suponer que Aristoteles añade algo más, o al menos que dice otra cosa. Lo suponemos porque suponemos que Aristoteles es un gran filosofo y no un liante. La idea platónica de hombre no es lo mismo que la naturaleza aristótelica del hombre.

Hay un cosa previa que aclarar aqui. Podemos estar o no de acuerdo con los contenidos, esto es, con qué es para Platón o Aristóteles una ley justa, o qué hace a una acción virtuosa, o qué es "hombre", o qué es "mujer". Así ocurre que no por ejemplo no estamos de acuerdo con qué entiende nuestro vecino por "música fuerte" o "altas horas de la noche " -si en realidad sólo eran las 11- y/o cuando nuestro abuelo dice rojo cuando nosotros vemos marron (los abuelos tienen otros colores) . Podemos ponernos a discutir pero es casi imposible hacer que el vecino acepte que las 12 no es tarde, porque en realidad para el que se tiene que despertar a las 6, las 12 es tarde de cojones. Tampoco convenceremos al abuelo de que eso es marrón. Los diálogos platónicos son una buena ilustración de la dificultad de fijar contenidos. Así el que para Aristóteles sea "lo propio" del hombre mandar y de la mujer obedecer porque eso es lo que corresponde a su natuaraleza nos hace revolvernos. Pero también podemos dejar el asunto de los contenidos a ese nivel, y así es como los teóricos nos invitan a valorar y centrarnos en comprender la propia noción de naturaleza. Porque, bueno, ellos dirán que los contenidos concretos adscritos a cada una de estas naturalezas, responden más bien a la época y cultura en la que Aristóteles vivió. Incluso son capaces de decir que, seguramente, si el gran filosofo viviera ahora, no diría tal cosa sobre la naturaleza de la mujer, por ejemplo. Bueno, esto es teoría ficción. La cuestión para mi aquí es la siguiente: si se puede hacer esta separación entre concepto y contenido. Creo que no se puede. Hay una diferencia entre Platon y Aristóteles que es curiosa y es definitiva. Para Platón la idea de perro y la idea de mesa, la idea de justicia, la idea de hombre no se distinguen en cuanto a la estructura. Pero la naturaleza de Aristóteles es distinta. Si: las cosas que son por naturaleza se ven definidas por algo diferente que las cosas artificiales (aunque una cosa puede compartir las dos determinaciones) porque considerada por separado la naturaleza habla de una finalidad intrínseca, es decir, de algo que a la vez: es, puede ser, debe ser, va a ser, está siendo, y es al final de un modo concreto, necesariamente. La noción de naturaleza connota y denota contenidos. La dicotomía sofista entre lo que es por naturaleza y lo que por convención, Aristóteles la reformuló como distinción lo natural y lo que es artificial. En política la cosa es peliaguda porque siendo el hombre ser natural corresponde a la política crear las condiciones artificiales (convencionales) para que dicha naturaleza se realice. Así que la naturaleza introduce aquí un principio de bien, a la vez un modo de ser por necesidad. Por tanto, la investigación a realizar si queremos saber qué hacer con la vida en común, y no estamos de acuerdo con los contenidos que propuso Aristóteles para "hombre" o "mujer" o "amo" o "esclavo", consistiría en fijar cuál es entonces la verdadera naturaleza de la mujer o del hombre del amo o del esclavo para crear el orden político a su servicio, para que estas naturalezas se realicen según la virtud que le es propia. Se trataría entonces de una búsqueda estrictamente científica porque los que saben de naturalezas son los científicos. Este es el precio de mantener esta noción. ¿Que también se puede reformular una vez más este principio interno de movimiento?Puede ser, pero a veces pienso como mi amiga Oliva, que la naturaleza no legitima nunca nada. Así que mejor dejar de buscar dentro de ella la clave. Por cierto esto de que hay un dentro se lo inventó Aristóteles. Quizás en esto consiste el misterio, no sé. Y también es verdad que Oliva desde que es madre dice que se ha hecho "más organicista".

domingo, 4 de julio de 2010

Iniciación con L

-Ahora vas coger la primera a la derecha.
-¿Por ahí?
-Si, por ahí, pon el indicador, así, muy bien, y tienes que parar si no quieres que nos choquemos con los coches que vienen por ahí.
-Vale, si, ya sé.
-Vale, ahora dale fuerte al acelerador, fuerte, no tengas miedo, no se va a embalar, tu ya controlas la máquina y no ella a ti, se ha calado, enciende.
-Vale, voy, uy, se ha calado otra vez.
-Venga, espera que está puesto el freno de mano, venga ahora.
- ¿Tu lo pusiste?
-Si, venga, dale fuerte.
-Vale, voy, se ha vuelto a calar, venga, voy, mierda, otra vez se ha calado.
-Venga, dale.
-Voy.
-Muy bien , ahora lo has hecho de puuuuta madre, sigue de frente.
-Voy, sigo.
-Cuidado, te pegas mucho a la izquierda.
-Si, vale.
-Sigue por ahí. A esos peatones los conozco, puedes atropellarlos.
-Si, voy.
-Por ahí, si.
-Ahora no llego, paro, ¿no?
-Si, muy bien.
-Venga voy, se ha calado, bueno, que esperen. Voy.
-Dale, muy bien, así, dale, genial. Con esta cuesta ahora se te cala seguro
-Voy, ¡no se ha calado!
-Se ha vuelto a caer la "L".
.....
-Ya está.
-Gracias.
-¡Ostias! ese está frenando, para, para.
-Si, voy, jó, qué susto ¿eh?
-Creo que voy a vomitar.
-¡No!
-Mejor parar que a adelantar sin mirar.
-Claro.

miércoles, 30 de junio de 2010

la familia red

Más reflexiones de lovito:

Dicen q antes los niños se socializaban en familias extensas, y q luego hubo familias nucleares, y yo creo q ahora cada vez más lo q va a haber son familias-red.
Hablando con mi vecina Matilde (la del 3ºB) me dice q su nieta Rocío ha suspendido Sociales porq cuando pasa el fin de semana con su padre "viene con los deberes sin hacer", y así durante todo el curso.
En la familia nuclear tradicional (bipapental con división sexual del trabajo) eran las madres quienes ayudaban a las hijas a hacer los deberes. Y aunq fuese otra persona (padre, hna mayor, abuela con la q pasaba las tardes...) la cría estaba más o menos controlada dentro d una unidad familiar.
Pero el caso es q ahora q la unidad familiar se ramifica (los niños no crecen en un único hogar sino en varios, entre los q reparten su tiempo) se va a necesitar una gran cantidad d coordinación y buen entendimiento entre los adultos implicados (padres y madres, padrastros y madrastras, abuelas y abuelos) para controlar q la zagala haga los deberes y muchas cosas más, porq claro, como dice Matilde, aparte de todo eso "ella juega sus armas", o sea q se aprovecha de todo ese tránsito para escaquearse acá y allá, y si algo sale mal, para echarle la culpa a uno u otro d los adultos entre cuyas casas pasa su tiempo.

martes, 13 de abril de 2010

zuncho, peto, catalán, vierteaguas.

Más reflexiones de lovito:

Los sociólogos, filósofos y “poseedores” de saberes humanistas en general (o sea, los de letras) sabemos muchas palabras que nombran cosas abstractas, cuyo significado se revela explicándolo, porque es imposible mostrarlo, señalar con el dedo a algún sitio y decir: esto es una dialéctica, una desestructuración, una metafísica, un habitus.
Por el contrario, los poseedores de saberes científicos, y sobre todo técnicos, saben muchas palabras que nombran cosas concretas, cosas que todos hemos visto muchas veces pero que no sabemos como se llaman. El significado de esos términos se revela señalando a esas cosas con el dedo y cuyas propiedades se pueden describir en los mismo términos: esto es un forjado, va de aquí allí y pesa tanto porque está hecha de este material.
Desde un punto de vista sociolingüístico (o más precisamente “sociosemántico”), es muy interesante constatar que los saberes técnicos están mucho más extendidos que los humanísticos, porque los primeros se adquieren en la práctica, mientras que los segundos se adquieren mediante el estudio. Los saberes científicos ocupan una posición intermedia: están más extendidos que los humanísticos pero menos que los técnicos, con los cuales muy a menudo están emparentados. Pero este parentesco a veces es un parentesco lejano, porque los nombres científicos se distancian de los técnicos, y existen para la misma cosa dos nombres, uno de tipo técnico-práctico, más difuso, y otro de tipo científico, más preciso y específico. Un ejemplo de esto son los nombres orgánicos, relativos a la partes del cuerpo humano y animal: ternilla-cartílago, axila-sobaco, culo-nalgas, paladar-cielo de la boca… aunque ese es ya otro tema, porq intervienen otras cosas, como en seno-pecho-mama-teta-ubre).
(NB: cuando digo que los saberes técnicos están más extendidos que los humanísticos quiero decir verticalmente, a lo largo y alto de la estructura social. Horizontalmente no están muy extendidos: el albañil no conoce los términos que usa el marinero, el carnicero ni la modista.)
(marzo 2010, obras en virgen de los llanos, 8: aprendiendo muchas palabras de mis iletrados vecinos)

viernes, 26 de marzo de 2010

Animémonos, vayan! (tres paradojas de la acción colectiva)

1ª la clásica del dilema del prisionero.

2ª la de la movilización: yo puedo pensar, individualmente, que no merece la pena votar en una elecciones, o hacer el esfuerzo de ir a una mani, porque mi participación no cambiara nada (“total, un voto más o menos; un asistente más o menos…”). Pero si todos los que estamos pensamos lo mismo dejamos de votar (o de ir a la mani) por ello sí que cambiará mucho.

3ª la del beneficio colectivo y el coste individual (en situaciones de rebeldía o insumisión colectivas): imaginemos que un grupo numeroso de gente desarmada tiene que hacer frente a un agresor armado aislado. Si actúan colectivamente de forma coordinada podrán neutralizarlo, pero nadie quiere dar el primer paso (necesario para desencadenar la movilización colectiva, que muchas veces se produce por solidaridad, como en las pelis tipo Los poetas muertos) por miedo a la agresión que caerá sobre él individualmente.

Un ejemplo más sofisticado de esto son las autoinculpaciones colectivas, que sólo son eficaces si se autoinculpa un número tan elevado de gente que haga inviable la represión efectiva. Un requisito importante es que se mantenga entre ellos la unidad de acción hasta el final, frente a la represión selectiva –intencionada– o discrecional –azarosa o debida a criterios meramente burocráticos, carentes de intencionalidad– que probablemente se desencadenará en ese momento.

(Puede que estas paradojas no sean más que variaciones de la misma, que seguro que algún Slogo ha formulado de forma más abstracta)


Reflexiones de Lovito son.

sábado, 20 de marzo de 2010

primavera y religión se oponen


La experiencia de las estaciones me suscita a menudo un pensamiento que no voy a llamar teleológico (además de muuuusha alegría).
Este pensamiento parte de la observación de que avanzado ya el frío lo suyo, como sobre el 26 de diciembre, los árboles de mi ventana se encuentran aún frondosos, poblados, y verdes su hojas cubiertas de nieve. Un buen día de febrero, de pronto, los miro y están secos, pelados, desnudos, sólo acompañados de gorriones que se mecen -de gordos que están-, en las pálidas ramas aparentemente muertas. Ya hace frío mucho más frío pero, enseguida, al primer rayo de calor, brotan verdes brotes verdes. Es entonces cuando parece esto: que no es por la temperatura que el árbol reacciona de una manera u otra antes o después, sino independientemente de ella. Parece que hay dentro de árbol, o mejor dicho, que hay un dentro en el árbol, que no es lo que se ve por ejemplo cuando cortas el tronco, sino un dentro intangible -no por pequeño-, que va un poco a su bola. En el árbol, en cielo, en el río, en el gorrión con sobrepeso. La experiencia de los primeros brotes habla de la germinación invernal que ha estado haciendo su trabajo en este abajo tomándose -la muy maja- su tiempo rugoso. Es más cercana a esta experiencia básica e ingenua la antigua y salvaje representación circular y redondeada de tiempo. La otra, la lineal, no. La lineal, que más que lineal habría que llamar "segmentalista", o mejor "flechil", es solidaria de la representación de un fin que más que fin habría que llamarlo "final", o mejor, "exterminación", o quizás "the end". En efecto, en el límite de la flecha vectorial se halla eso a lo que llamamos "perfección". Nada que ver con la eternidad. ¿Que la religión es "el sollozo de la criatura exprimida"?¿El "corazón de un mundo sin corazón"? ¡Qué morro!¡Ella se lo quitó!.

sábado, 6 de marzo de 2010

recados



Aquella mañana lo primero que tenía que hacer era ir a una tienda de Decomisos. No sabía mucho más, sólo que tenía que comprar algo metálico. Lo hice. Luego tenía que buscar una mantequería para reponer lo de color claro que se nos había acabado. Después, la orden era pedir en una tienda de Ultramarinos una lata de algo que antes vivió en ultramar. Estas dos cosas también las hice, menos mal. En el camino, pasé de largo por un concesionario porque aquel día llevaba la mochila pequeña y no la grande, así que no valía la pena. Superé pues a buen paso al señor Concesionario, y abrí la puerta sin pomo de la tienda de pomos. Realmente allí había unos modelos magníficos y de todos los colores. Pedí el catálogo pues este era en realidad mi objetivo. En la marquetería (que no es lo mismo que mantequería) adquirí al menos dos o tres productos pequeños a muy buen precio. Acto seguido me dirigí a una tienda de CDs y allí también pagué muy poco por mucho, y además todos venían en sus cajitas y con portadas bonitas no fotocopiadas. El día estaba saliendo redondo. En la tienda de telas elegí cuatro rollos pero al final me llevé sólo tres que me gustaban por la finura. En la tienda de carcasas para móviles me emocioné y apropié de cuatro, uno para cada día de más de la mitad de la semana. Para finalizar y premiarme por todos mis recados me animé a entrar en una tienda de cosas de porros y me llevé pipas, tubitos, papel, parches, dos maquinitas, mechero con el dibujo de una hoja verde, cenicero con el mismo dibujo, abono, un gorro, pegatinas, lámparas y me dijeron que "María lo que se dice María" no tenían y que las semillas tampoco hasta la semana que viene. Para consolarme, me obsequié a mi misma con una sesión completa en la tienda de reparación de rastas.¡Que ambientazo!Les enseñé a esas gentes tan simpáticaslos tubitos y el gorro y lo demás que me acababa de comprar. A ellos les pareció un lote muy completo, todos estaban de acuerdo.

lunes, 1 de marzo de 2010

Las neo-parroquias


Los picos o los besitos en la boca entre amigos/colegas, responden a un hábitus neo-parroquial por el cual uno se siente obligado a mostrarse predispuesto a manifestar de manera inminente, permanente adhesión y completa fidelidad a una supuesta comunidad basada en la pretendida socialización de recursos, cuerpos, ideas, y otras abstracciones. Son propios de una generación sin imaginación. Son difíciles de esquivar. Son cursis, son mojigatos. Me irritan el coño. Mejor que dar un besito en la boca es dar una hostia.

viernes, 12 de febrero de 2010

pag 10

No sé cómo terminar esta novela de diez páginas, he escrito mil y una "páginas 10" pero ninguna me gusta. Todas son muy negativas o muy filosóficas o muy guarras. Debe ser que las escribo con demasiada intensión o demasiada intención. Inluso me han salido "páginas 10" frívolas, cursis, aburridas y huecas. !Hasta escribí una "página 11"!
También es verdad que Lars se ha eternizado aquí y la rutina ha vuelto su estancia nada literaria. Apalancado. Ya lleva tres meses. Ha paseado y repaseado por todo este barrio y lo conocen ya en la Panadería-Jamonería-Fiambres, en la Librería-Papelería-Cosas , en el supermercado De Madrid. Lo conocen también todas las vecinas viejas con gafas de sol que viven en el edificio, que aun viven. Algunos de nuestros amigos han venido a casa a verlo, nadie se lo cree hasta que entran en casa y lo ven en la cocina haciendo gazpacho. Él llama a su familia todas semanas, barre la alfombra, limpia ventanas, la compra y recoge el colchón cada día para que no esté en medio. Y dice que la película va a quedar genial. Todavía es un misterio para mi. Salimos a pasear al centro por calles céntricas y congestionadas como Alcalá, Princesa, Gran Vía, Preciados, Alberto Aguilera, San Bernardo, Mesón de Paredes, Fuencarral, Hortaleza, Arenal, Mayor, Magdalena, y Toledo. Ocasionalmente cogemos otras más tranquilas como Gasómetro, Barco, La palma, Hileras, Valverde, Torrecilla del Leal, Mira el río baja, Relatores. Las recorremos y hablamos. El tipo es bastante repetivivo. En la cale Alcalá como hay ruido siempre va gritando; cuando vamos por Princesa siempre entramos en El Corte Inglés a mirar las cosas del club de Gourmet y aunque no compra nada, se pasa un buen rato mirando las latas de berberechos, de atunes y caballas, los quesos manchegos, y los bombones Godiva. En Gran Vía suele repasar todos los musicales, mientras me comenta que en Dinamarca no han conseguido implantarlos a pesar de que lo han intentado llevando a escena leyendas vikingas muy viejas-claro que adaptadas al gusto naif-minimal predominante; en Preciados -por supuesto-se entretiene una media de 15 minutos en la tienda oficial de Real Madrid, los vendedores no saben quién es, bueno, ahora ya sí que lo saben y lo adoran. Un día le regalaron una taza con el escudo del club. En Alberto Aguilera se aburre y enseguida se quiere meter por San Bernardo y subir por Espíritu Santo. Cuando vamos por Lavapiés y bajamos por Mesón de Paredes siempre siempre dice algo sobre "la mucha tensión que se respira allí" y bajamos la calle callados mirándo a la gente. Por la calle Fuencarral se choca con todo el mundo (es un poco encantadoramente torpe), y se lo pasa diciendo "perdón"; lo mismo le ocurre en Hortaleza, yo creo que además no distingue las calles Fuencarral y Hortaleza. Estos paseos se producen de la manera que he relatado prácticamente todos los días. Los martes y miércoles lo acompaño yo y los lunes va con Lovito, y por él sé que repite rutas y observaciones. El resto de los días va sólo y parece que interactúa bastante -a su manera- con jubilados, negros y chicas sobre todo. Un lunes subiendo por Arenal él y Lovito entraron en un sex-shop. Ya en casa Lars recordó y comentó que una vez había visto una película porno con perros.
-¡Eso es asquerosísimo!-grite yó.
- Bueno, he visto la película en la tienda, o sea, que la vendían, pero no la película en sí. No me interesa.
Coincidimos en que no nos creíamos capaces de verla.
-Ya suficiente martilleo imaginario tuve un tiempo con el pito rojo y húmedo del perro que salía en la portada. Ni siquiera cuando hice los Idiotas se me pasó por la cabeza meter zoofilia. A veces he pensado que como no tengo nada de puritano, no me atrae ese tipo de transgresión.
Hablamos sobre la pornografía, sobre los documentales que pretenden transmitir que a las actrices les gusta su trabajo. En realidad, nos dijimos, son vulgares metapelículas porno que con la supuesta intención de analizar la industria en plan sociológico de paso se autojustifican, y sobre todo aprovechan para mostrarte varias escenas explícitas que hacen su función propia. Nos pereció que la hacían para consumo de asiduos al género ilustrados, para liberales un poco de la mala conciencia por una afición que al fin y al cabo estaba basada en la escenificación "de la dominación masculina y la sumisión femenina". Eso dicen algunos feministas kantianos. A los feministas de otras plumas este argumento les irrita. Pero hay algo en lo que dicen estos feministas kantianos que se halla bien instalado en nuestra sensibilidad. Junto con cierta imagen del cuerpo de la mujer como templo sagrado. A las prostitutas y actrices según quién les pregunte y cómo, así contestarán. Quizás no le digan la verdad a nadie, como los gitanos, según El Agujetas. Los académicos dirán que lo que digan los sujetos no es definitivo, pues están inmersos en la cosa y la inmersión los ciega y entreteje. Hay que estar sobrevolando para ver el conjunto y luego caer en picado a pillar la mejor presa. Y le dábamos vueltas a esa historia.
En la calle Mayor nos solemos comprar unas palmeras de chocolate deliciosas en ¿El riojano? ¿o es La santiaguesa? o es ¿La riojana? En fin, no recuerdo en nombre de la pastelería, pero están buenísimas, de verdad, eso sí, son caras. Me da la impresión de que Lars ha engordado un poco desde que está aquí, porque, será todo lo vegetariano que quiera, pero le encantan los bollos. Más de una vez se ha dado la situación de que una vez llegados a Sol, y justo después de habernos comido una palmera entera cada uno, él se ha comprado una napolitana de crema (no de chocolate) en la Menorquina. Siempre pone la excusa de que entramos para comprarle una a Lovito. Ahora que lo pienso, Lovito también ha engordado desde que llegó Lars, casi seguro, pero ¡como en casa no tenemos balanza!
Nada más destacable de nuestros paseos por las otras calles de Madrid, sólo que en Relatores una vez entró en Ficciones y el chico que estaba allí se quedó flipado al verlo. Al final se acercó y estuvieron charlando un rato largo. Luego les hice una foto, creo que la tienen colgada allí, como en los bares.
-¡Qué chico tan majo!-vino diciendo Lars.
-¿Verdad que sí?, Todos los que trabajan aquí son encantadores, no creo que sea casualidad, será por buenas condiciones de trabajo, o porque el sitio tiene buenas energías geológicas.
Casi nunca quiere ir a parques. Una vez lo llevé templo de Debod y dijo qué bonito y a los cinco minutos dijo vámonos, esto está lleno de turistas haciendo picnic.
A la vuelta Lars escribe cosas para la película supuestamente. También a veces nos pide a Lovito y a mi que le contemos de cabo a rabo nuestro último sueño, y los escucha con atención supina por muy fragmentarios que sean. Así
que, como entenderéis, no hay mucho que contar.
Porque además yo tengo que ir a trabajar y voy, y Lovito también. En cambio Lars... a veces pienso que la vida de los aristas es especialmente divertida. Supongo que es la imagen que hay sobre los surrelistas, los artistas por antonomasia. Los surrealistas iban en traje pero hacían cosas como...disfrazarse, o se hacían fotos, o cosas así. No sé cuánto dinero tiene Lars, pero se lo ve muy tranquilo y despreocupado. Quizás por ser danés. Ya se sabe que Dinamarca y en Suecia hay unos Señores Estados de Bienestar o por lo menos los había. Esto se estudia en las facultades de Ciencias Políticas y Sociología españolas. Se estudian éstos y no otros porque son éstos los Estados de Bienestar modélicos, los más abarcadores en temas de salud, educación, subisidios, condiciones laborales, vacaciones, bajas, becas, alquileres muy baratos. Quizás hasta sean los primeros que hubo. Una vez cuando era pequeña mi padre me contó que en Suecia -que entones para mi era como Dinamarca pero un poco más a la izquierda- todos los trabajadores tenían derecho a tener una ventana desde la cual ver el cielo. Con esos antepasados se juega con ventaja. Todos son muy altos.
-En Dinamarca las pelucas las cubre la sanidad pública- dijo Lars
"Y tiene lógica",pensé, porque buenas de verdad son carísimas. Me viene a la mente Romina y el funcionario que intentó chantajearla con una peluca.
Hay remedios que son peor que la enfermedad. El miedo, la euforia y otros sentimientos, nos empuja elegir cosas y no siempre nos arrepentimos, porque luego, como los efectos secundarios se pierden en la nube de los tiempos, y entre medias de los múltiples actos y sub-actos y otras circunstancias "externas", queda una maraña de pequeños hechitos entremezclados con sus plausibles pero inciertas causas, y con sus plausibles pero aún más inciertos efectos, no es posible saber con seguridad ni con una leve y ni apenas diminuta certeza, qué hubiera sucedido en caso de que se hubiera recurrido a ese remedio en vez de al otro (el que inmediatamente nos surgió en la mente pero que no utilizamos) Ni siquiera podemos explicitar qué es lo que ocurrió.

Pasamos una tarde silenciosa en la que cada uno se dedicó a estar solo. Lovito estuvo ordenando y tirando papeles.
-Mirad, esta carta la encontré en la calle hace como 20 años- dijo en medio del pasillo. - y la guardé porque me hizo gracia. Qué amarillo está el papel, el principio está roto pero el resto se lee perfectamente-Y empezó:
" la otra se llama Pipi y es la típica chavala que te sorprende mogollón al conocerla. Es un bombón, alta, con un cuerpazo escultural, morena, con el pelo un poco rizado , tez morena, y con una cara preciosa. Pero de carácter es todo lo opuesto que te puedes esperar de una persona así, es muy tímida, seria, que piensa que la gente de hoy en día es super simple porque todos hacen los mismo, beben, fuman, van a bares (ella fuma), le encanta hablar en serio, aunque le tienes que dar la confianza suficiente para que lo haga y además tiene mogollón de personalidad y de encanto, y de dulzura... es un cielo..” y luego dice “estoy supercontenta de haber encontrado gente tan maja. En cuanto al resto de la clase, no nos tratamos con ellos, son como super pijolíticos todos. Ahora viene la noticia, es una chorrada pero es importante para mi. Es sobre un chico de clase, me gusta desde hace dos meses... me ha dado superfuerte. Lo curioso del caso es que ni me saluda, ni hemos hablado ni nada. Va con otros tres chicos de clase, y es el típico grupo que les pasa lo mismo que al nuestro que ha visto a la gente y como no les ha gustado pasa de ella. Lo mejor de todo es que su grupo se ha fijado en el nuestro, tiene ganas de conocernos, eso se lo hemos notado en mogollón de detalles. Además nos parece que los que nos quieren conocer son Jindio y otro moreno (Jindio es el que me gusta a mi, es que parece un indio americano) Al principio yo lo veía supercrudo, pensaba que iban a pasar mogollón de nosotras porque en nuestra clase hay muchas chicas en plan pijillas, rubias, guapas y de buen tipo. Pero luego las expectativas aumentaron, porque ahora todo queda en nuestro grupo, quiero decir los intereses de Jindio. Claro pero una vez que todo queda en casa, el problema estaba dentro porque en mi grupo hay tres bombones, bombones: Pipi, Mada y Ana otra de las chicas pero de las tres: Pipi, aunque viste muy normalita, es un poco pijilla vistiendo; Mada es un poco heavylona: tiene un mechón rubio y mallas; y Ana, es roker, no te digo más.
Esta fue mi primera ilusión, porque Jindo no lleva así pintas que lo identifiquen con algún “clan” tiene el pelo larguito, melenita, pendiente, y a veces lleva tirantes, camisas largas por fuera. Ahora, aunque tampoco puedo descartarlas de momento, (¡que creída! ¿no?). Leire me dijo que le había cazado mirándome dos veces seguidas... Estoy super pillada sobre todo por la forma de actuar que tiene; no es nada lingoncillo (que es lo que más me puede molestar de un chico que sea tontito y coqueto en ese aspecto), a veces lo mismo está riéndose mogollón con sus amigos o pensativo, y callado en una esquina. Es super enigmático”
Los tres nos sonreímos.
Un domingo 7 de abril acompañamos a Lars a Atocha a coger su tren. Junto a los nenúfares del jardín tropical nos besó y abrazó mucho y dio las gracias. Se llevaba una maleta llena de latas de atún, turrones, camisetas del Real Madrid y otros regalos típicos y la carta. Dentro de un mes nos encontramos otra vez en Munich para rodar la película, "nos vamos divertir mucho"-gritó desde el vagón. Y luego añadió "Serán nueve escenas, una por cada puente. Habrá perros, amos, sueños, adolescentes enamorados, política sexual, funcionarios, fotografías y vecinas".
-¿Qué ha dicho?
-Que saludos a las vecinas.
-¡Ah!


FIN


lunes, 1 de febrero de 2010

arrugas (en la ropa)

La cigarra urbana que no habla dijo el otro día esta poesía:
"Los viejos siempre tienen o frío o calor.
Es verdad que hay modas y
es inevitable estar dentro de alguna.
Las niñas amigas adolescentes
llevan las mismas botas pero de distinto color, el mismo peinado pero con distinto volumen, el mismo bolso pero en distinto hombro, el mismo lunar en distinto sitio, mismo pendiente en distinta oreja, mismo chicle, distinta boca , mismo novio, uñas rosas, mismos gritos y culos en distintas piernas, lacas en distintos cráneos.
Una cree que la otra la copia, y la otra también lo cree.
Cuando hay luna llena ya nadie dice mira qué luna.
Cuando nieva ya no me apetece tirar bolas, lo hago obligada por una niñez alargada por una niñez atrasada.
Siempre fui vieja."

Y luego la cigarra se puso a saltar como una rana y se fue a tomar el sol como un lagarto, el sol que entraba por la rendija de ciudad.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

pag 9

Era muy temprano. Allí estábamos, Lars y yo frente a frente. Él era un pequeño todo y yo una pequeña nada. Podíamos hacer algo o nada, yo quería hacer una Gran Nada. No sería demasiado difícil, en realidad era tan fácil que era casi imposible. Mi amor por las paradojas. Sólo había que nombrarnos. Lars habló de un sentimiento.

-Necesito adscribirme a formas culturales hipercivilizadas para degenerar a gusto. Al igual que casi todos los izquierdosos laicos europeos compatibilizo, gracias a un impresionante esfuerzo psicofísico, conceptos, valores, proyectos y hábitos casi irreconciliables. Pero hay recursos sociales que articulan esta tensa experiencia, por supuesto. El "respeto", "la tolerancia" y "la solidaridad", son para los liberales y para los tontos. El resto hacemos un equilibrio chino gracias a un modo de vida filtrado de teología, religión a palo seco, fuertes jerarquías simbólicas e inquebrantables certezas morales e históricas. Creemos que debemos abrir brechas dentro de las brechas. Sí, eso, abrir brechas teóricas o artísticas cruciales que señalen al menos a algún lado, bailando a la vez un baile a muerte en vida en el que cada gesto está estudiado. Los gestos de belleza son los violentos y se produce un único hecho singular: la autocontemplación. Claro que en el campo del amor casi todo está permitido, pues se trata de un reino separado que no es de este mundo. El amor es el sollozo de la criatura exprimida, su zumo de naranja. En Francia hubo una guerra, y por eso han logrado un equilibrio a costa de dejar en los bordes lo grotesco. En las banlieus mentales, afectivas y urbanas, se aglutinan todos los desperdicios. Dicen que a veces de allí brota arte, yo creo que eso es falso. Alemania, en cambio, más ávida de contradicciones y romanticismos, se sigue desangrando por dentro aunque le sigue entrando más sangre por algún lado, nunca se supo de dónde. Los norteamericanos se hicieron a escala adecuada, por eso son los bichos mejor adaptados. Están tan bien adaptados que nos resultan irritantes y su felicidad insultante y su gran infelicidad reconfortante. A veces lindamos con estos nacionalismos medioracistas. Quizás por la gran autoconciencia etnocéntrica, o por la verguenza que ya no hay que aparentar. Y se va acumulando un odio grande y el odio necesita carne, no le basta con las ideas. Pero si te fijas, en realidad no estoy hablando de personas sino de recursos sociales, de "eso" que se nos ofrece social, culturalmente para vivir. Las tiendas de la vida... suelo estar lleno de ira. Lo que han ofrecido lo he rechazado casi siempre. Se lo veía encogido, agobiado.
-¿Vamos a dar un paseo? -le dije.
-Si, me gustaría mucho. Este movimiento- y exageró el movimiento combinado de brazos y piernas que necesariamente se hace para poder caminar -Este movimiento me quita la angustia, lo he comprobado muchas veces. Una vez leí que se lo mandan a los disléxicos para algo del cerebro.
Fuimos al centro. En plaza de España soplaba un fuerte viento que olía a comida china. Cogimos una calle estrecha. Vimos una puerta negra con carteles rotos, entramos. De donde ponía "bar" salía un intenso olor a porro. Exploramos un poco. Había muchas habitaciones vacías con restos de cosas que parecían basura, sillas por ahí, dibujos, pizarras con ejercicios de sintáxis, carteles de conciertos, carteles de mani-fiesta-acciones, ropa colgada, bicicletas, una huerta en la azotea. Comprobamos con nuestras propias narices que el perejil estaba muy fresco. También nos tomamos una cerveza en el bar. Un chico guapo nos dijo "Hola" desde la barra. También dijo "dentro de un rato empieza la asamblea". A la media hora llegaron dos chicas, luego dos chicos, luego otros. Nos invitaron a entrar. Uno que reconoció a Lars.
- ¿Tu eres Lars Von Trier?
-Si
-Vaya, bueno, qué bien , pues bienvenido.
-Gracias, está muy bien el sitio.
En la asamblea se habló de un posible desalojo violento, de pagar la multa de uno que había aparcado mal, de por qué no se estaba cumpliendo con la limpieza del aula del taller de pintura, de cómo hacer que la gente del barrio se implicara más en ese espacio, de un ciclo de cine feminista. Alguien miró a Lars de reojo. El que hablaba todo el tiempo hablaba muy elocuentemente.Los demás lo miraban atentamente. También habló un chica con acento francés. Lars se salió de la asamblea. Yo salí tras el. Volvimos al bar. Salieron dos que se sentaron con nosotros. El chico sonreía y sin dejar de sonreir le preguntó a Lars que por qué era tan misógeno.
-No lo soy, estás completamente equivocado. Si finalmentente hacéis ese ciclo de cine feminista, poned películas mías y yo me comprometo a venir para dar mi punto de vista en un debate, creo que eso se llama "cineforum".
-¡Qué genial! bueno, en la próxima asamblea se lo planteo a los demás. Seguro que sale que sí.
Se intercambiaron mails. Nos invitaron a cervezas. Luego Lars dijo que no soportaba el olor a porro y que si nos íbamos. Todos los que estaban ahí nos abrazaron y nos acompañaron a la puerta.
-Pasaros esta noche, hay una fiesta africana que va a estar muy bien.
-Vale, gracias, adiós.
Nos alejamos mirando al suelo.
-Puf, espero que no me llamen-suspiró Lars.
En la Plaza de las Comendadoras había una feria de cerámica. Estuvimos dos horas mirando tazas, jarras, cuencos y platos. El sol daba suave. Lars compró un plato pequeñito con una granada dibujada.
-Es para mi mujer.
A su hijo le compró luego una camiseta del Real Madrid en la tienda oficial que hay en Sol, pagó por ella 40 euros. Al final de la tarde ya se lo veía mucho más contento.
Después de cenar pisto con curri, Lovito nos enseñó unos vídeos muy graciosos que había encontrado en youtube de un argentino, un tal Capussoto.
Básicamente consistía en que el tal Capussoto salía con pelucas varias y hacía todo tipo de bobadas representando estereotipos. Lars y Lovito se partían de risa.
-Me encanta que sea tan payaso- decía Lovito.
Efectivamente, aquel tipo era lo era. Y como todos los payasos tenía algo de cutre y sórdido. Me dormí enseguida. Al final resultó que después de los vídeos, Lars y Lovito se fueron juntos a la fiesta africana. Por lo visto Lars causó sensación, también entre las chicas. Lovito se encontró con dos exnovias.
-En esos sitios siempre están los mismos-me dije.
-Los africanos pensarán que los okupas de aquí son muy majos-me dije también. -Aunque, es probable que les extrañe la estética de estos lugares, sobre todo a los pastores, que los hay-añadí para mi misma.
O quizás cuando pensé eso ya estaba soñando y era el día siguiente.
Luego apareció un pastor negro, como los de las películas de iraníes, pero negro negro. Llevaba ropa de marca, joyas, sombrero de lana y su ovejas eran en realidad cabras, y saltaban y daban brincos entre las rocas blancas redondeadas. Una nube como un zeppellin negro flotaba en el cielo como cayéndose. El pastor negro me llamaba "cutre, pobretona" yo le decía " no lo entiendes, ganar dinero aquí también es duro, difícil, es mejor vivir con menos". La nube se volvía roja, luego rosa, luego amarilla, y al final se dividía en muchas nubecitas pequeñas casi plateadas. Salía un daltónico y decía "no me importa no distinguir". Alguien evocaba los cuadros de Leonardo da Vinci y otro alguien decía "son todos marrones".

domingo, 15 de noviembre de 2009

pag 8

Esa noche le envié a Lars dos poemas que había escrito a toda velocidad durante la cena, uno era así:

Sueño en Munich

Sueño con que me gusta un hotel

por la bonita distribución de la habitaciones.

Con que bajando las escaleras, hay una puerta

que da a una tienda de productos místicos.

Sueño con que me tumbo boca abajo

en la parte de atrás de un coche sin techo

me gusta notar el frío y el agua de una lluvia fría que cae,

voy vestida con ropa budista.

Sueño con que mi padre me cuenta que mi hermana

está en un congreso en Nicaragua

y que él sospecha algo y que, por eso

“va tirando el agua rara”.

Sueño con que hay un vivo muerto vivo en mi casa

de tan fácil acceso que me roban

y que para entrar hay que saltar desde muy alto

y doblar unas colchonetas de yoga para caer sobre blandito.



Lars llamó esa noche por teléfono.
-He pensado que tenemos que seguir trabajando en Madrid. ¿Conoces algún hotel cerca de tu casa donde yo me pueda quedar?
-¿Estamos trabajando? ¿Un hotel en mi barrio?.
Me reí por dentro, en mi barrio no hay hoteles. Es un barrio en el que nunca jamás pone un pie un turista, ni siquiera un viajero, ni siquiera un turista despistado, ni siquiera un viajero aventurero, que en todo caso iría Arganda del Rey donde está Faunia que dicen que hay ranas que parecen niños, sirenas que comen escarola con las patitas, y primitivas tortugas con la cara tringular. Una noche, hace unas semanas, unos chicos reventaron el cristal de una Pastelería-Cafetería-Fiambres y robaron varios jamones. Seguro que ha sido lo más emocionante que ha ocurrido por aqui en años. Hay algunos polacos con tiendas de productos polacos, hay españoles que alguilan pisos a ecuatorianos que subalquilan habitaciones a parejas de camareros jóvenes. Todos los edificios son iguales. Eso si, tenemos grandes y frondosos árboles por todos lados, y poco más. Los árboles hacen un ruido delicioso cuando les da el viento, y cuando les da el sol reflejan la luz indescriptiblemente. Por otro lado, me reí también porque me hacía gracia que para Lars "trabajar" fuera esto.
-Mejor te quedas en mi casa, si no te importa no tener tanta intimidad.
-En absoluto. Te agradezco mucho la invitación y la acepto.
-¿Cuando vendrías?
-El viernes que viene.
-Muy bien, cuando sepas el vuelo me llamas.
-Ah otra cosa, no me gusta nada tu poema. No todos los sueños son interesantes. Una vez leí que tampoco lo son ni todos los niños, ni todos los viejos, sólo algunos. Pero me gusta la imagen de los hoteles bonitos. Los hoteles son sitios impersonales, cuando uno no quiere ver ni mostrar su auténtica naturaleza, se conforma con ser considerado por lo demás o por si mismo, simplemente "agradable", para no parecer turbio como el agua de la que hablas. Pero por muy muy agradable que sea un hotel es siempre un sitio impersonal, que nos gusta porque nos da la sensación de hogar sin serlo en absoluto, y siempre están limpios, como el desierto.
Luego hablamos de la película Laurence de Arabia, quedamos en verla juntos en Madrid.
Cuando llegas cada día al hotel por la tarde cansado de visitar la ciudad que sea, está todo otra vez en su sitio, doblado, huele a limpio, y las sábanas están impecables. Más sobres de champu, más jaboncitos de lavanda sin estrenar en sus envoltorios verde oliva, más. El ruido suave de la ciudad y agua de la ducha que sale hirviendo a la primera hace más vapor que en tu casa, siempre es así. Las luces de los coches son más dulces en otras ciudades, los sonidos y los olores más interesantes. El único momento amargo, es cuando oyes los pasos de otros turistas en el pasillo del hotel, y los oyes tan cerca que te das cuenta que la puerta es fina y de mala calidad, y que todo es de mala calidad en realidad, pero que está limpio, ordenado y nuevo. Hay ciudades que tienen el suelo que de noche parece el lomo fresco de un pescado, como Lisboa, y no entiendes como los tranvías no se despeñan en cada cuesta. Luego está Marsella que está sucia y huele mal, y a la vez es la ciudad del jabón. Las ciudades con puerto tienen murallas, las murallas ahora son solmanente decorativas y a la vez lugares llenos de ratas y con olor a meado. Cuando alguien dice que el amor y el odio son las dos caras de la misma moneda yo siempre me pregunto que de qué moneda.



viernes, 30 de octubre de 2009

Pag 7

Günter, a la vuelta de La coruña puso en marcha -inconscientemente- un personal proceso cósmico que comenzó con la finalización y/o cierre y/o abandono de poco a poco todos y cada uno de sus académicos proyectos demográficos, y continuó con la concepción, germinación y puesta en marcha de una serie de actos caóticos que derivaron en la inauguración -por todo lo alto- de un restaurante de cocina gallega. "Comida étnica española" , ponía en el cartel de la entrada.
Allí fuimos a cenar con hambre voráz a las once de la noche casi, los puentes nos habían reventado. En el sitio estaba media facultad: Bedeles, limpiadoras, profesores, admistrativos y alumnos Todos ellos charlando y deambulando entre los ajos, las cebollas, los jamones y otros adornos como jarrones rebosantes de alubias y de patatas. Los cuadros eran de vacas, de jarras de leche y de panes gigantes. Los había pintado el propio Günter y no estaban nada mal.
¿Dime, has visto mis películas?. Preguntó sin introducción Lars
-Algunas
-¿Y?
- Pueeee....
Me quedé en blanco, otra vez era Lars el famoso el terrible horrible malvado chungo Lars. Me miraba con sus pequeñitos ojos, parecían los ojos de un hamster, parecía que no tenía cosa blanca en el ojo.
- Hay cosas que me gustan mucho, otras no sé, las odio, me siento manipulada. Te lo habrán dicho muchas veces, ¿no?
Pero el no decía nada, seguía con un gesto de nada, de sonrisa muerta, no sé.
-Por ejemplo, Dogville. Empieza la película y te entra una gran ternura -estaba hablando sin ton ni son- y poco a poco empiezas a repugnar a todo el mundo, con todas esas rídiculas cuadrículas infantiles. Odias y odias y desde ahi... el rollo de la indulgencia, la soberbia del que "perdona" al estúpido, al cobarde, al miserable. Y la satisfacción de que al final los maten a todos.
En ese momento un señor con pinta de rector trajo a la mesa una paella con lacón. Todos los demás se sirvieron, yo no me sentía bien. De repente me parecía que sólo estaba diciendo tonterías y que esa paella era demasiado amarilla. Pero me hizo gracia ver al traductor y a Katja rozándose mutuamente las manos izquierdas mientras con las derechas sujetaban los tenedores. Lovito dijo que la paella "era deliciosa" y luego siguió contándoles algo a los otros que se rieron mucho. En la televisión había un concurso de perros pastor.
-¡Mira, me encantan esos concursos! Qué majas las ovejas-dije y estuve un rato mirándolo y Lars también.
-La verdad -continué- es que me intrigan y sorprenden tus dilemas morales tan agudos y el hecho de que para presentarlos crees unas historias tan extravagantes, llevando al límite a los personajes, como para mostrar hasta donde podemos llegar haciendo cosas horribles. Es por la naturaleza, ¿no? ¿Para ti las reglas contienen esas fuerzas malvadas? Son para ti la garantía. ¿De que? ¿Acaso crees que sin ellas... qué pasaría? Por eso has hecho una peli de miedo.
-A mi me gusta más el perro que la ovejas- dijo Lars.

sábado, 24 de octubre de 2009

Pag 6

La nieta de Romina se llamaba Katja, vino puntual y entró en la cafetería de las salchichas vestida muy elegante, y muy elegante también su forma de andar y de decir "hola", de abrazar al traductor y de sentarse. Antes de que su culo tocara la silla el traductor ya había evocado, completa, la pequeña historia de amor que vivieron más jóvenes.
Se conocieron en España, en un viaje de trabajo que hizo el a un congreso de sociología en La Coruña. El tenía que acompañar a un demógrafo cualitativista alemán llamado Günter Tressorbg que iba a hablar de la migración gallega a Munich. Pero el alemán se aburrió mucho y pronto con las charlas de sus colegas y, en cuanto cumplió con su parte (una mesa redonda con un demógrafo chino, otro holandés y un murciano) , se dedicó a pasear por la ciudad y a probar todas especialidades gallegas. Comió lacón con grelos, marisco, pulpo y potage y no sé cuántas cosas más. Tanto comió Günter y con tan poco criterio, que enfermó del estómago y tuvo que pasarse el resto de la semana en la cama. El traductor, al principio algo desorientado con la situación de su traducido, no sabía cómo actuar, pero al final aprovechó la convalecencia vegetativa de Gunter para conocer a Katja en una librería . No se sentía demasiado culpable de dejarlo solo, pues fué el propio Günter el que se lo pidió. "Por favor, por favor, déjame estar solo. Aplicaré el remedio más eficaz en estos casos silencio absoluto". Se refería a no comer nada de nada. Porque además de generoso e independiente, Günter era sociable, con lo que tampoco estuvo solo-solo, pues en seguida trabó amistad con las chicas de la limpieza que iban todos los días a ventilar la habitación y a cambiar y doblar sábanas y toallas. Mientras ellas recogían y parloteaban en aquel musical acento, él las escuchaba y miraba la tele gallega y tomaba té. Y al final también tostadas. Günter guarda un recuerdo maravilloso de España.
Por su parte, Katja y el traductor caminaban por la costa y observaban juntos los bichitos color crema que saltan a la orilla del mar. A ella los bichitos le parecieron repugantes, "gusanos con caparazón" pero a él ella le pareció muy agradable y le vino a la mente (para describirla) una expresión común en Méjico: alivianada. Katja era alivianda y eso le resultaba muy relajante.

-¿Estáis listos para los puentes? dijo ella.
-Si, claro-dijimos todos
-Ahora vamos a ir al Teatro Rojo, desde allí comenzarenos el paseo de los puentes.
Yo, como me había puesto gorros bufandas guantes y botas, apenas entendía nada de lo que decía.
En primer puente era una porquería, la verdad. Para empezar era muy ancho y plano, sin bordes casi, con lo que al caminar por el daba sensación de inseguridad. La poca gente que iba por el, iba casi en fila india y muy rápido. Tampoco tenía ninguna utilidad visible pues debajo no había ni un río, ni una carretera, sino un parque feo, con lo que lo único que hacía (los pocos días que hacía sol) era una sombra muy antipática para los de abajo. Lo cruzamos en silencio, yo creo que todos pensábamos lo mismo, pero no aportaba nada hacerlo explícito.
-Mi abuela tuvo muchos problemas con este puente-dijo Katja al llegar al suelo- la presionaron mucho para que usara este material, que es un tipo de cristal sintético que ahora se usa para fundas dentales. Se peleó con varios laboratorios. Mi madre aun recuerda como llegaban a la casa regalos comestibles y no comestibles como caviar ruso, champán, relojes, pelucas de pelo natural-que son carísimas-, etc. Ella se dió cuenta de que querían sobornarla, pero el que decidió finalmente fué un funcionario corrupto muy simpático llamado Logïc, en serio, ése era su nombre.
Acto seguido Lars se puso hablar de los tipos de perros que se podían ver en los parques de aquella ciudad y de los tipos de dueño.
-Hay dueños que verdaderamente se nota que aman a sus perros. Como aquel de allí-indicó con la cabeza.
-Ese, ¿Lo veis? ¿véis como acuna a su perro como si fuera un bebé?.
Era cierto, el hombre lo tenía boca arriba y lo balanceba suavemente. El perro, que era de esos amorcillados de patas cortas y cabeza cuadrada sin pelo, tipo bulldog, se quedaba quitecito, cosa extraña, porque obviamente no estaba durmiendo. Tenía los ojitos abiertos.
-Los perros nunca duermen cuando los dueños los sacan al parque-dijo Lars.
Es verdad que era raro.
-Si alguien secuestrara al perrito este hombre pagaría lo que fuera-dijo el traductor.
Todos los mirabamos embobados. Lovito pensó que el perro se parecía al puente (Lovito es muy bueno encontrando parecidos) El dueño nos miró y todos giramos la cabeza menos Lovito. El dueño le gritó algo a Lovito. Lovito encogió los hombros y dijo- "i dont speak german" . Katja le dijo algo al dueño y luego a nosotros:
-Dice que si conocéis a alguien que quiera un cachorrito, que la perrita está preñada.
Todos, con rostro apenado y dirigiéndonos directamente al dueño, le dijimos que no haciendo así de izquierda a derecha con el dedo índice -que es un gesto universal-. Luego Kajtia siguió hablando de los laboratorios dentales en Alemania y de su abuela Romina. Era la mañana del sábado y casi no nos dió tiempo a ver todos los puentes.

viernes, 16 de octubre de 2009

Pag 5

Al entrar al bar, los veo al fondo: a Lars y a uno que debería ser el traductor. Estamos empapados. Como yo esperaba, Munich es super gris y lluviosísimo y qué frío hace. Veo a Lars que se levanta, grita y hace gestos como de fútbol con los brazos. Nos llena el vaso con una cosa de jengibre y nos hace entrega de unos bocadillos de salchicha.
¿Cómo habéis dormido? comed este desayuno -dice el traductor
Bien, gracias- decimos.
Lars mueve las cosas de la mesa, las cambia de sitio. Luego se queda quieto mirándonos de reojo. Me viene a la mente la letra de una canción muy bonita que dice "eres indirecto, no eres de fiar...la ra la la " y vuelvo a desconfiar de la bondad de Lars, y a pensar que quiere hacer una película chunga, sobre gente que se odia o se ama como si se odiara.
-Estoy muy feliz de que estés aqui y creo que tenemos que escribir un guión juntos-dice en su mejicano imperfecto.
-Bueno- le digo. Y luego pienso en lo rara de mi respuesta nada apasionada. -¿Sobre qué? Me doy cuenta de que estamos hablando inglés. A partir de ahora os traduzco al español mas o menos todo lo que hablamos.
-Aun no lo sé -me dice- tengo una idea vaga, tenemos que hablar mucho tu y yo. Por ahora, lo único que quiero es hablar, hablar y hablar como si fueramos amigos. ¿Qué te parece?
-Artificial.
-Claro.
-Pensé que vendrías con una propuesta más concreta, estoy algo decepcionada.
Cojo un bocadillo de salchicha y abro la boca lo más que puedo, está delicioso, dentro lleva algunas patatas fritas. Nos quedamos callados unos diez minutos. Lovito también coge otro bocadillo de salchicha. Lars bebe, yo también bebo, y compruebo que la bebida también está rica y que tiene algún alcohol fuerte. Suspiro.
El traductor se pone a hablar de los puentes de Munich. Nos cuenta que todos ellos fueron construidos a la vez, justo después de la guerra. Tardaron 4 años en hacer los 9 puentes, fué un record mundial. Se los encargaron a una arquitecta alemana judía de 29 años que había huido de los campos de concentración a Madagascar. Contactaron con ella a través de un hermanastro, porque vieron la oportunidad de hacer algo simbólico, pero además ella era buena, la mejor de su generación. Cuando, en abril de 1947, fueron a buscarla al aeropuerto con toda la comitiva, estaba tan gorda y morena, casi negra, que no la reconocieron. Resulta que las fotos que tenían de ella eran de 1937, en las que la pobrecilla parecía un cadáver. Se llamaba Romina Schierbreg y casi no trajo equipaje, unas tres maletitas llenas de hierbas medicinales de la isla y algunas piedras, pues se había aficionado bastante a la geología. Decía que aquella isla "era una maravilla", llena de "fuertes y bellas energías". Parecía muy feliz y reconocía abiertamente que volvía sólo por el dinero, con el plan de construir en Antananarivo un centro de investigación geológica y una escuela. Bueno, ése era su plan original.
-Los puentes son lo mejor de Munich.-dijo el traductor- Esta tarde iremos a verlos. La nieta de Romina también es arquitecta y muy amiga mía y le he pedido que nos acompañe y explique cosas. Nosotros no nos lo queremos perder- y se señaló a sí mismo y a Lars- ¿a vosotros os apetece venir?
El traductor me resultaba de lo más simpático y me di cuenta de que era altísimo, pues ya sin mirarlo directamente a él, sino a Lars que estaba a su lado, parecía que estaba de pié en la silla, o mejor dicho, de rodillas en el suelo y que, aun así, nos sacaba unos cuantos centímetros. Claro que si lo mirabas directamente ya te dabas cuenta de que estaba sentado normalmente.

domingo, 11 de octubre de 2009

pag 4

Al final tuvimos que facturar las maletas porque a Lovito se le ocurrió llevarle licor del mono a Lars. De paso, yo aproveché para meter una crema welleda aunque después caí en la cuenta de que en Alemania había muchas cosas homeopáticas y naturales a mejor precio y mayor tamaño que aquí, por lo que ideé un plan de aprovechar esta circunstancia y comprarme de todo. Y me puse a hacer una lista de productos que podían interesarme: cremas, medicinas, geles, tónicos. Pero, qué más da, pensé también. Además, esas ocupaciones sólo pretendían desviar la atención sobre lo nervios raros que tenía, bueno, eso ya lo he dicho.
A mi, de los aeropuertos, la idea de salir por la puerta esa en plan pasarela en la que la gente recibe a los demás, siempre me ha dado algo de ansiedad. Incluso con gente de confianza. Incluso con mi familia. Incluso con desconocidos. Y Lars no era ninguna de esas cosas. Desde la cinta de las maletas, en estas que se abre la puerta automática , y creo ver el careto de Lars. Mi corazón hace una parada, y luego se aprieta como si fuera a estornudar -el corazón- . Lars no era un simple "famoso", era un famoso interesante. Me daría igual si me viniera buscar, yo que sé, pues... Eduardo Noriega. Y eso que es bastante guapo. Lars no me da igual. Entonces no quería salir, me quería volver, ojalá la maleta tarde años en salir, ahí están. La puertas de la salida a la pasarela qué rarísimas son, como de nave espacial, un poco circulares soviéticas. Lovito había conseguido un carrito enorme y llevaba las maletas. Reparé en que Lars no sabía qué cara tenía yo, pero sí que lo sabía, porque había visto mi dni, y el dni de Lovito. Los famosos -aunque sean alternativos-, siempre tienen contactos para conseguir esas cosas, se conocen entre si y conocen a gente en la admistración. Amigos que les pasan datos las informaciones que necesitan. Cuando volví a mi, ya estaba a dos metros de Lars, que nos miraba sonriente. "Es malo" pensé, "es cruel" pero, al ver que sonría tan graciosamente, como gamberro, me relajé sin más, y también me entró una risa tonta, suave, que se convirtió en seguida en sonrisa cordial. Dije Hola, mi nombre, algo más, me parece que en inglés. Creo que Lars iba en chándal. Dijo "bienvenidos amigos" con gran acento mexicano, cogió el carrito de las maletas y se puso a caminar, casi a correr. Yo lo seguí, lovito me siguió a mi, yo creo que ibamos en fila india cual serpiente entre la gente.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Pag 3

Cuando lo llamé a su casa atendió un niño, dijo algo y yo hablé. Luego el niño dijo otra cosa y entonces lo cogió Lars que dijo, "¿si? ¿lobita?", y yo dije ,"si soy yo, que sí, que voy, bueno, vamos los dos". Luego Lars dijo otra cosa que creo que fué: "estoy de acuerdo" y colgó. "Creo que fué bien", le dije a lovito, "bueno, nosotros cogemos el avión y como mínimo nos pasamos el fin de semana en Munich que seguro que no es tan feo".
En el avión repasaba la conversación con Lars y el niño. Pensaba en que si sería su hijo, en que si había entendido la segunda parte de mi frase, en que por qué no había dicho algo más, él, no yo. Cuando el motor del avión se puso a despegar nos dimos cuenta de que estabamos nerviosos. Pero yo no estaba nerviosa en plan dolor sino en plan emoción. Lovito no sé, su plan era plan inexcrutable. Para el viaje me había puesto ropa cómoda, un vaquero y una camiseta de manga larga con unos dibujos de árboles florecidos con colorines, era una camiseta Levis. Las camisetas Levis son geniales, aunque son bastante caras todas me quedan bien y aguantan mucho. Como una roja que tengo desde hace mas de casi 10 años y está como nueva. Todo el mundo la elogia cuando me la pongo, parece un poco un jersey, pero es que la cuido mucho. Aplico un truco que me enseñó mi padre para que dure la ropa: la rotación. La rotación consiste en no usar ninguna prenda más de dos días seguidos. Vale para todo tipo de prendas zapatos, abrigos, medias, faldas. Luego hay que tener un cajón o un colgador resevado sólo para esa ropa, eso no es muy complicado y permite no confundirla con la recién lavada. Conozco a más gente que hace lo mismo, o algo muy parecido. Váya, no he cogido ninguna falda, ni pintalabios, es que sólo he pensado en el frío y no en llevar ropa bonita, qué raro. Normalmente me paso horas preparando un equipaje e imaginando diferentes contextos y situaciones posibles y no tanto. Me doy cuenta de que mi sensación es la de que voy a una reunión de trabajo, una reunión divertida, interesante, productiva, como si fuera una terrorista que va a preparar un atentado contra algo o alguien que se lo merece.
Con un montón de camisetas Levis dobladitas en la maleta no hay quien me detenga.