martes, 20 de enero de 2009

Algo es algo


Todavía soy muy pequeña, lo sé porque casi todo me da miedo.

En Estados Unidos está prohibido decir "fat" incluso "overweight" y hay que decir "big person", también está prohibido decir "niger", y "negro" solo puede decir si eres negro, al igual que "mariquita" solo lo pueden decir los mariquitas que, por cierto, son mucho más deslenguados porque y dicen " maricona" que yo lo he oido. Aqui en España ya no se puede decir "chacha" ni decir "moro" porque también está muy mal visto es clasista y racista, pero no está tan mal visto como "fat" o "negro" en Estados Unidos. Allí hay que decir "afroamericano" y luego resulta que a la mínima negrez que tengas -alli, en Estado Unidos-, ya eres negro, o sea afroamericano. En cambio los de aquí miramos a Obama y decimos " no es muy negro" , vamos, que no es tan negro como algunos raperos como el marido de Beyoncé. Lo que hay allí es una especie de orgullo de lo negro. Eso ocurre porque como durante tantos años los negros han estado privados de los más mínimos derechos y han sido maltratados por las más emientes instituciones, ocurrió que el motivo de su discrimimación, su negritud o negrez, se tornó en motivo de orgullo y reivindicación, para contrarestar el ataque. Lo mismo con los gays y así el día del orgullo y lo de la visibilidad. Aqui en España no hay -todavía- esa historia de discrimación con los negros porque no ha habido casi negros hasta hace poco, pero hace falta ser totalmente negro para que te llamen negro (no como Obama). Lo que sí se usa alguna vez aquí es " un moreno" con un cierto matiz exótico que del que carece "negro". Me suena haber oído a alguna vieja aquí diciendo todavía "un moreno".

Por mi parte, odio secretamente a los que llevan los herbolarios, (excepto a una muy maja). Me dan la impresión de que son personas llenas de violencia y odio-mira que casualidad- que se meten en el negocio de lo natural, las velas, las hamburguesas de soja, para contrarrestar el ansia asesina que corre por sus venas sin glutem. Me ha parecido observar en ellos avidez por el dinero y que los hombres son todos delgados y con aspecto enfermizo, medio asexuados, la mayoría tiene pinta de padecer de los nervios. En Anton Martín hay un herbolario con un mujer que tiene a su hermana sentada detrás al fondo mientras ella atiende, la hermana sentada da mucho miedo. Este absurdo prejucio que confieso aqui, se vió hiperalimentado hasta convertirse en un "big prejuicio" hace unas semanas que una de esas mujeres asesinas de una tienda de inciensos y tés Herbata en la calle Argumosa me trató mal sin que lo hubiera hecho nada de nada solo porque quería irse a comer (...ñiños vivos) temprano.
Yo me digo, una y otra vez "no debo a odiar a los de los herbolarios", y me digo también, " los de los herbolarios" no existen, son un invento tuyo, no hay nada total en todo esos elementos heterogéneos y dispersos que te permita agruparlos bajo un nombre, es tu imaginación. Si todos ellos han elegido regentar el mismo tipo de negocio no significa que sean un grupo de personas diferenciado. Además, seguro que mi prejucio en parte provoca inconscientemente cosas no deseadas y entonces ocurre la retroalimentación y el prejucio es cada vez es más big.

La persecución linguísitica me parece una sandez totalmente justificada.

Porque: Hay expresiones que reflejan un estado de cosas, un mundo, y se da el caso de que este mundo nos parece por lo que sea que está "mal" . La expresión en cuestión refleja la manera de valorar esa realidad, una actitud. Así, " tía guarra" es machista, expresa como valoramos el que una mujer actúe su sexualidad de una determinada manera, realización que, por otra parte, es toda ella imaginada por la persona que enuncia esa frase. Asi, el que dice "tía guarra" se imagina que esa mujer va por ahi, por ejemplo, comiendopollas -perdón- a tontas y a locas digo, a tontos y a locos por ejemplo. Lo más probable es que esa mujer no vaya por ahí haciendo eso que se imagina el censurador, pero eso es lo de menos, lo censurable es que lo parezca, ya sea por su forma de vestir, hablar o moverse. Cuando es verdad que si lo hace, entonces la censura viene de que, o bien hace a otros lo que me gustaría que me hiciera a mi, o bien se atreve a hacer algo que me gustaría a mi hacer a los demás y no me animo, o bien de que es asqueroso y denigrante para ella y/o para aquel con quien lo hace. Por otro lado, el imaginador despliega una rica y sofisticada fantasía con muy escasos recursos externos y enormes recursos internos, generalmente.
Más ejemplos: también decimos "negrata" y es racista, o "de un gusto exquisito" que es un poco "clasista, o "paleto" también clasista, y así muchos más.
Quitar la palabra de circulación por la fuerza de la sanción moral y/o física es un medio con el que se pretende atajar la cuestión. Podemos pensar que si dicha prohibición surte efecto es porque esa realidad ya no existía mucho y quedaba ya sólo como residuo la fórmula en cuestión , y ese desenlace nos parece que está bien cuando nos parece bien ese desenlace.
Cuando no es así y lo que ocurre es que simplemente se desplaza el sentido anterior a una nueva palabra...no sé si esto ha ocurrido, me suena que no. La verdad es que últimanente estas campañas tienen mucha fuerza. Como la de dejar de fumar, lo que habría que ver es que tal le va al gente que dejó de fumar y donde han metido toda esa ansiedad ahora que ya no fuman.

Cuando llegué de mi otro pais con 9 añitos, yo utilizaba la palabra "sirvienta" para llamar a la mujer que venía a limpiar a mi casa. Ahora no la uso más y digo el nombre propio "Conchi" o "Virginia" en su caso y, si me preguntan quién es , digo " la mujer que viene a limpiar mi casa", supongo que sirvienta o criada aludia demasiado a la separación social que la naturaleza del trabajo marcaba entre el empelado y el empleador. En general pero eso es un detalle sin importancia, las expresiones sustitutas son mucho más largas que las sustituidas como las que dije antes o "trabajadoras del sexo" en vez de "prostituta" o "puta" o "auxiliar de vuelo" en vez de "azafata", porque azafata al final sonaba a camarera. Pero el cambio no tiene nada que ver con la longitud de la expresión, sino que "Big person" , por ejemplo, es básicamente la forma cariñosa de nombrar a las personas que vemos gordas pero sin referir ni remotamente a que su talla es antiéstetica o insana, sino que es plenamente aceptable ...y así que ponemos las palabras que refieran al rasgo destacado pero valorado positivamente, como decía antes para contrarestar lo peyorativo del uso social dominante. Solo es eso.

¿Cómo quitarme mi odio a "los de los herbolarios"? No lo sé, pero lo menos no tengo palabra insultante para nombralos y eso ya es algo.


8 comentarios:

Anónimo dijo...

"chacha" viene de muchacha, que es una palabra muy bonita.

Anónimo dijo...

Pero no es muchacha de donde viene sino de "la muchacha", que no es lo mismo.

Anónimo dijo...

eso es muy gracioso, obvio que es de "la muchacha" porque no se puede decir "el muchacha", también se dice "la jueza" (que está mejor visto) o "la premio nobel". Probablemente dentro de diez años "big person" será tan ofensivo como "fat" y "asistenta", o como se diga ahora, será tan ofensivo como "chacha".

Anónimo dijo...

¿tú como dices asistenta, antropomorfi?

Anónimo dijo...

No es un buen ejemplo porque "la premio novel" es de que no sabe que premio es masculino, probablemnete estamos hablado de alguien italiano o portugués, por ejemplo, donde "premio" es femenino.

Anónimo dijo...

esta polémica sobre "la muchacha" es muy divertida.
a mi lo de big person me recuerda a big foot, que existe...

Unknown dijo...

Si empezásemos a llamar a los médicos y cirujanos "putas" y "putas gordos" y así constase en los documentos oficiales y en sus despachos. Entonces con algo de tiempo podríamos llamar putas y gordos a quien quisiésemos sin ofender a nadie nunca más...

teo.

lobita dijo...

tu creatividad siempre me deja tiesa, chico teo.