jueves, 26 de marzo de 2009

GUSANO



Hay un juego inspirado en los libros y la película Dune, es un juego muy complicado lleno de reglas y de personajes con poderes. Los personajes son de inspiración guerrera y religiosa. El objetivo es obtener una sustancia que viene de un gusano que vive en el planeta llamado Dune. Esa sustancia es muy valiosa porque el imperio es muy grande. Y, como es grande, todo el mundo se pierde al ir de un planeta otro. Sólo unos hombres devenidos en peces feos, por efecto de mutaciones trasmitidas durante años y años, pueden descubrir el camino bueno, y lo hacen gracias a esta sustancia en la que viven casi sumergidos como pecesñ. Cuando los necesitan les hacen algo y les sale un rayo de la boca que indica por dónde ir.
En este juego hay muchas cartas de personajes, armas, y más cosas y los jugadores hacen alianzas provisionales e interesadas para obtener otras cosas para conseguir la sustancia y al final ganar.
Hay una carta especial en la baraja "Dune", es una carta muy codiciada, si la tienes en tu mano la puedes sacar en el momento en que te toca cumplir tu parte de trato que has hecho con otro jugador como fruto de una de estas alianzas parciales, la carta de llama "traición" , y te permite incumplir dicho trato.
No sé por qué pensé que me gustaría estar en posesión de una carta "traición".

Guardada en en bolsillo del vaquero o en el bolsito que uso cuando quiero estar más elegante. La semana pasada fuí a comer a un chino muy barato en Plaza de España (que no es el del parcking)y ví a dos chicas más que tenían el mismo bolsito. Estaban planeando la Semana Santa de cabo a rabo. Una de ellas era italiana, la otra era española muy española y utilizaba constatemente frases hechas que la otra no comprendía bien. Iban vestidas y peinadas exactamente igual. La italiana le decía a la española que si se decía "vamos pallá" y la otra le decía que no, y la italiana le decía que ella -la otra- lo decía constantemente. La española lo negaba y luego dijo que sí, lo decía a propósito para que la otra se fijara. Luego le preguntó algo a un chico rubio que estaba allí como muerto. Entre los dos decidieron que así era como se decía en Andalucía, pero no en Madrid. Después siguieron planeando la Semana Santa y acordaron invitar a una otra amiga común que era muy divertida. Pero la española advirtió a la italiana que tenían que estar muy pendientes de esa otra "de no perderla" porque una vez en un viaje conoció a un chico y se enrolló con el y se fué a su casa. Que eso no se puede hacer en un viaje con amigas. Hablaron de en ir a otro sitio, yo pensé que la gente a veces cuando nos aburrimos nos ilusionamos con cambiar el escenartio del aburrimiento, "¿Nos tomamos otra en otro sito?", pagaron las cocacolas lights a la camarera china muy china y se fueron.
No consigo imaginarme cómo es la carta traición, pero me gusta la carta de traición.

2 comentarios:

lobita dijo...

sí, había arroz con verduras agrias, empanadillas chinas a la plancha, pollo pincante con zanahoria y pimiento, sopa de algas y agua en botella de plástico. Hablamos de... comida?

Anónimo dijo...

Dicen que es muy mediterráneo hablar de comida durante la comida, pero lo que es divertido es que te pasases la cena marujeando la conversación anexa y decidiendo cuándo sacar la carta del gusano. Cotilla.