martes, 19 de mayo de 2009

El misterio de la identidad

Chabeli no es una mujer, aunque tiene hijos -dos o tres- y maridos -dos o tres- y casa enorme y armario lleno de ropa femenina de las mejores marcas...no es una mujer. Tampoco es una niña y ella lo sabe. En la casa de Chabeli hay varios dormitorios y saloncitos y cuartos de baños y terrazas y dos gimnasios, uno con aparatos y otro con espejo para bailar y hacer pilates. Fuera de la casa hay una piscina a la que ponen sal porque les han dicho que el cloro es malo para los pulmones y para la piel. Además, sus niños no tienen -o no se les ha manifestado aún- el virus del papiloma humano, ni hongos, y los amigos de sus hijos que se bañan en la piscina son de familias conocidas y selectas que viven en el mismo barrio residencial o que vienen de otros en coche, traídos por sus propios padres o por un chofer-niñera. Y esos niños tienen pediatras que los tratan enseguida de todas esas cosas. En los variados sanlocitos -son tres- de la casa de Chabeli hay flores bonitas, mesitas y mesazas de madera maciza (los polacos dicen "macisa") rodeadas por cinco o seis elegantes y carísimas sillas (que cuestan como 500 euros cada silla) en las que rara vez se sienta nadie. Los rodapiés de las habitaciones combinan con los marcos de las puertas, dando un aspecto encantador al conjunto. Los dormitorios son siete, tres de ellos son enormes y los otros medianos que se usan casi de pasillos, alguno de zona de estar un rato corto. Todos ellos tienen las paredes pintadas con la pintura marca Valentine, de los tonos VA 156 Desierto salino, PL017 Sonatine y PL041Moon Shadow, VB186 Melon Dulce, VA100 Túnica hindú y finalmente VB111Dorado Klimt en el más grande, pues allí, donde se necesita energía yang para las relaciones sociales y la properidad de la familia, hay que poner colores intensos y cálidos. En el dormitorio matrimonial Chabeli y su marido duermen en una gran cama con cabecero de madera pintado y casi tres metros cada lado de la cama para colorar sus sendas mesitas de luz con buenos cajones donde guardan las cosas personales como cortauñas, bolis, canicas, pañuelos, antifaz para domir con luz, pastillas para la tensión alta -para el- y gotas para tensión baja -para ella-, y ella tiene una cosa para ponerse en la cabeza por las noches que evita que el pelo se carde.
En cocina también tienen de todo, encimera ancha y larga, sartenes nuevísimas, pinchos para trinchar, vasos y copas de vino y champán y coñac, hasta lo de las lechugas que da vuelta, cuchillos superbuenos y modernas espátulas de teflón, ruedita corta-pizzas y cuchara redonda para servir helados hagen dans, que son yankis y no alemanes.
Además Chabeli ha dicho más de una vez "si, quiero" a un hombre para pasar el resto de la vida con él, y así fué entregada por su padre y ha tenido hijos que continuarán su linaje de dinero y comodidad: hijos sin virus del papiloma, sin cloro en la piscina, niños con todas sus necesidades cubiertas a montañas. Alguna vez ella se lo dirá a ellos " vuestro padre y yo siempre os daremos todo lo que necesitéis". Como se lo dijeron sus padres a ella y como siempre será. Pero nadie sabe ni sabrá lo que pasa en el corazón de Chabeli, cómo fué su adolescencia, cuando empezó a hacerse mujer y vió que nada tenía que cambiar para que todo siguiera siendo igual de cómodo. Nadie lo sabe. Lo que sí sabemos es que no es una mujer, la prueba es que ni siquiera se ha cambiado el pelo y lo lleva igual que su madre-apenas unos centímetros más corto- , incluso su hermano pequeño tiene el pelo como ellas. O quizás sí lo es, habría que hablar con ella un rato, unos 20 minutos -sin periodistas en medio, ni su asesor, ni su madre- para saberlo, porque su casa engaña.

5 comentarios:

Dita Wenles dijo...

Hola Lobita,
soy la editora de revistas de un importante grupo editorial (comprenderás que de momento no te diga cuál). Me he conmovido tu reportaje, ¿a qué escuela de periodismo fuiste? Ese es el estilo de periodismo q nos interesa, uno que sabe estar atento a las formas, pero también ir más allá de ellas para tocar el fondo de los protagonistas de nuestros reportajes, y también el fondo de nuestros lectores. Tú eres el estilo de periodista con la que queremos trabajar. Dime si te interesa colaborar con nosotros y una de nuestros agentes se pondrá en contacto contigo.
Un abrazo amistoso,
D. W.

yannick dijo...

jo' ! que te ha tocado la loteria !
un beso
Y

lobita dijo...

Sí, la lotería de la imaginación, te dan un cupón cuando te tomas tres piscos sour!

Yannick dijo...

tres ? vaya loteria ! donde me apunto ?

Unknown dijo...

Por favor di que sí...

YAAA!