
Alguien me ha dicho que en la fiesta gay el asunto es más la identidad y menos la libertad. Si no me equivoco es un poco lo de Butler y también Beatriz Bigotuda.
va de bigotes: si siguiendo los pasos de Asterix haces la vuelta a la Galia, aprecias que las chicas francesas -a las que les sale- se dejan bigote y entrecejo tranquilamente y que todas son guapas, no es que "estén guapas" sino que lo son. Este es, dice Lovito, un buen ejemplo para explicarle a los extranjeros que preguntan la diferencia entre "ser" y "estar". Todas son guapas porque todas realzan los rasgos propios, dispares por definición, que son narices, cejas, mentones, cabezas, y frentes y muslos. Me pareció a mi que en España las chicas son más iguales entre si. Lo digo por lo que se ve en el metro y calle de diferentes barrios.
Luego está Marsella. Hay allí una gran tradición de comer y hacer pizzas (además de los jabones). Pero si le preguntas por la calle a un viejo -que resulta ser de Nápoles- te dice que las pizzas de Marsella son una porquería porque las compara con las pizzas napolitanas. Lo que ocurre es que las pizzas marsellesas son medio italianas medio armenias medio tunecinas, es decir, son finas y con mergués que es una salchicha de cordero.
Llegas a Montpelier, hay muchos sitios para comer baguettes o pain au chocolat. En cambio, cuando llegas a Port Bou te depositan en la única cola de la única cafetería que pone "cafetería" con la misma letra que "salidas" y "llegadas" -como si fuera un colegio o una cárcel- y te cobran 5 euros por un bocadillo de tortilla vieja casi verde y dura. Si le dices a la encargada de La cafetería que "es caro" o que "es un robo", encima se enfada, y grita que te vayas a Madrid que allí cuestan más y si le dices que tu vives en Madrid que no has pagado nunca 5 euros por un bocadillo así (y te gustaría decirle que Madrid es la capital y que Port Bou es un pueblo de mierda) , entonces ella grita más y unas colombianas pijas que van a Paris asienten poniéndose de tu parte.
Pobre Walter Benjamin, me lo imagino con la maleta llena de libros, bajando la escalera infinita que hay justo a la salida de la estación. La tienes que bajar si quieres comer en otro sitio. En el bar Paco hay cortinas de bolas, camareros con pantalón negro y camisa blanca abierta hasta el ombligo y la que lava platos dice "a tomar por culo" justo cuando pasas para ir al baño con el papel higiénico fuera. Cualquiera diría que el Ministerio de Cultura les da a los de Port Bou una subvención para fomentar, defender y reforzar la españolidad allí donde más peligro se corre de caer en la mezcla e indiferenciación. Las fronteras. 


2 comentarios:
Comentario obvio y tonto pero deseoso de confirmación.
Port Bou está en la parte de España?
En el Nor Este?
Supongo que sí, es bello bello.
La tortilla verde es un gran adelanto, es la que comeremos todos en 2016.
Port Bou es Cataluña. Allí se sucicidó Walter Benjain, dicen que porque ya se vía en manos de los nazis, el pobre. También es verdad que llevaba en su maleta unos manuscritos que pesarían un montón y que luego se publicaron bajo el nombre de El libro de los pasajes. Supongo que tuvo que bajarla por esa escalera tan larga y que eso también debió joderle lo suyo.
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