Más reflexiones de lovito:
Los sociólogos, filósofos y “poseedores” de saberes humanistas en general (o sea, los de letras) sabemos muchas palabras que nombran cosas abstractas, cuyo significado se revela explicándolo, porque es imposible mostrarlo, señalar con el dedo a algún sitio y decir: esto es una dialéctica, una desestructuración, una metafísica, un habitus.
Por el contrario, los poseedores de saberes científicos, y sobre todo técnicos, saben muchas palabras que nombran cosas concretas, cosas que todos hemos visto muchas veces pero que no sabemos como se llaman. El significado de esos términos se revela señalando a esas cosas con el dedo y cuyas propiedades se pueden describir en los mismo términos: esto es un forjado, va de aquí allí y pesa tanto porque está hecha de este material.
Desde un punto de vista sociolingüístico (o más precisamente “sociosemántico”), es muy interesante constatar que los saberes técnicos están mucho más extendidos que los humanísticos, porque los primeros se adquieren en la práctica, mientras que los segundos se adquieren mediante el estudio. Los saberes científicos ocupan una posición intermedia: están más extendidos que los humanísticos pero menos que los técnicos, con los cuales muy a menudo están emparentados. Pero este parentesco a veces es un parentesco lejano, porque los nombres científicos se distancian de los técnicos, y existen para la misma cosa dos nombres, uno de tipo técnico-práctico, más difuso, y otro de tipo científico, más preciso y específico. Un ejemplo de esto son los nombres orgánicos, relativos a la partes del cuerpo humano y animal: ternilla-cartílago, axila-sobaco, culo-nalgas, paladar-cielo de la boca… aunque ese es ya otro tema, porq intervienen otras cosas, como en seno-pecho-mama-teta-ubre).
(NB: cuando digo que los saberes técnicos están más extendidos que los humanísticos quiero decir verticalmente, a lo largo y alto de la estructura social. Horizontalmente no están muy extendidos: el albañil no conoce los términos que usa el marinero, el carnicero ni la modista.)
(marzo 2010, obras en virgen de los llanos, 8: aprendiendo muchas palabras de mis iletrados vecinos)


2 comentarios:
Vaya rollo! Está muy mal explicado... O no se entiende nada o se entiende mal.
Lowito
¡No seas tan autocrítico!
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