miércoles, 21 de julio de 2010

otra vez la naturaleza

Aristóteles era un filosofo, su maestro fue Platón. Perece ser que Aristóteles puso en circulación otra vez el concepto de naturaleza. El tipo la define muy bien y para ello escribe su Física. Ya sabemos que naturaleza se decía en griego "physis" léase "fisis" y sobre ella habían hablado ya los viejos presocráticos. Los estudiosos dicen que en realidad más que definido ellos la habían descubierto, y que Aristóteles la re-descubrió. La naturaleza "aparece" pues, en el momento en que empieza a vivirse la realidad como una realidad no sobrenatural, es decir, no sometida a la arbitrariedad de unos dioses, sino con unos modos de ser propios e independientes de nuestra voluntad. Esto se empieza a vivir y a decir, estas dos cosas suelen ir juntas. ¿Y cómo vive eso? En la Grecia antigua, o mejor dicho la más joven, se vivía a través de la agricultura y naturaleza designaba un brotar constante y regular. Pero después, con la Democracia, la actividad de los hombres libres era una actividad política basada en la deliberación, lo que implica hablar, discutir y llegar a acuerdos, los cuales son provisionales por definición, al menos lo son los acuerdos de los hombres, porque los de los dioses se quedan para casi siempre- .

Lo que motiva esta reflexión es que me pregunto qué es lo que aporta Aristóteles con esto de la naturaleza. A veces parece que recupera esta noción para designar una especie de "deber ser" incuestionable e inexcrutable. La naturaleza del hombre, la naturaleza de la mujer, la del esclavo, la del noble y la de un árbol, parecen ser es aquello que hace que ese algo llegue a su ser propio, de tal manera que apartarse de este es entendido como anti-natural o erróneo, y caminar ese camino como la virtud. De tal modo que siendo propia de la naturaleza del noble mandar y del esclavo obedecer, craso error sería hacer que el que es por naturaleza noble obedeciera, y el que es por naturaleza esclavo mandase. Hasta aquí Aristóteles no habría añadido nada a lo que Platón ya estableció en varios lugares. Que la definición en si no cambia y que la contradicción rompe el sentido. En efecto, es Sócrates por ejemplo quien, en La República, fija el tipo de gobierno que corresponde al hombre que gobierna, y hace analogía con el médico que gobierna al cuerpo cuando lo cura. Si gobierna, cura, si no gobierna, el cuerpo se muere. Pues el gobierno-por ejemplo- se hace, por definición, con vistas a lo mejor "para el objeto de su arte", y que si no es eso, es otra cosa (por ejemplo fuerza bruta, que no es lo mismo).

¿Es pues lo mismo de lo que habla Aristóteles cuando dice que la naturaleza de uno es así y la de otro asá? No señores. Debemos suponer que Aristoteles añade algo más, o al menos que dice otra cosa. Lo suponemos porque suponemos que Aristoteles es un gran filosofo y no un liante. La idea platónica de hombre no es lo mismo que la naturaleza aristótelica del hombre.

Hay un cosa previa que aclarar aqui. Podemos estar o no de acuerdo con los contenidos, esto es, con qué es para Platón o Aristóteles una ley justa, o qué hace a una acción virtuosa, o qué es "hombre", o qué es "mujer". Así ocurre que no por ejemplo no estamos de acuerdo con qué entiende nuestro vecino por "música fuerte" o "altas horas de la noche " -si en realidad sólo eran las 11- y/o cuando nuestro abuelo dice rojo cuando nosotros vemos marron (los abuelos tienen otros colores) . Podemos ponernos a discutir pero es casi imposible hacer que el vecino acepte que las 12 no es tarde, porque en realidad para el que se tiene que despertar a las 6, las 12 es tarde de cojones. Tampoco convenceremos al abuelo de que eso es marrón. Los diálogos platónicos son una buena ilustración de la dificultad de fijar contenidos. Así el que para Aristóteles sea "lo propio" del hombre mandar y de la mujer obedecer porque eso es lo que corresponde a su natuaraleza nos hace revolvernos. Pero también podemos dejar el asunto de los contenidos a ese nivel, y así es como los teóricos nos invitan a valorar y centrarnos en comprender la propia noción de naturaleza. Porque, bueno, ellos dirán que los contenidos concretos adscritos a cada una de estas naturalezas, responden más bien a la época y cultura en la que Aristóteles vivió. Incluso son capaces de decir que, seguramente, si el gran filosofo viviera ahora, no diría tal cosa sobre la naturaleza de la mujer, por ejemplo. Bueno, esto es teoría ficción. La cuestión para mi aquí es la siguiente: si se puede hacer esta separación entre concepto y contenido. Creo que no se puede. Hay una diferencia entre Platon y Aristóteles que es curiosa y es definitiva. Para Platón la idea de perro y la idea de mesa, la idea de justicia, la idea de hombre no se distinguen en cuanto a la estructura. Pero la naturaleza de Aristóteles es distinta. Si: las cosas que son por naturaleza se ven definidas por algo diferente que las cosas artificiales (aunque una cosa puede compartir las dos determinaciones) porque considerada por separado la naturaleza habla de una finalidad intrínseca, es decir, de algo que a la vez: es, puede ser, debe ser, va a ser, está siendo, y es al final de un modo concreto, necesariamente. La noción de naturaleza connota y denota contenidos. La dicotomía sofista entre lo que es por naturaleza y lo que por convención, Aristóteles la reformuló como distinción lo natural y lo que es artificial. En política la cosa es peliaguda porque siendo el hombre ser natural corresponde a la política crear las condiciones artificiales (convencionales) para que dicha naturaleza se realice. Así que la naturaleza introduce aquí un principio de bien, a la vez un modo de ser por necesidad. Por tanto, la investigación a realizar si queremos saber qué hacer con la vida en común, y no estamos de acuerdo con los contenidos que propuso Aristóteles para "hombre" o "mujer" o "amo" o "esclavo", consistiría en fijar cuál es entonces la verdadera naturaleza de la mujer o del hombre del amo o del esclavo para crear el orden político a su servicio, para que estas naturalezas se realicen según la virtud que le es propia. Se trataría entonces de una búsqueda estrictamente científica porque los que saben de naturalezas son los científicos. Este es el precio de mantener esta noción. ¿Que también se puede reformular una vez más este principio interno de movimiento?Puede ser, pero a veces pienso como mi amiga Oliva, que la naturaleza no legitima nunca nada. Así que mejor dejar de buscar dentro de ella la clave. Por cierto esto de que hay un dentro se lo inventó Aristóteles. Quizás en esto consiste el misterio, no sé. Y también es verdad que Oliva desde que es madre dice que se ha hecho "más organicista".

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo creo sí se puede separar el concepto d los contenidos, de hecho me parece (si no he entendido mal) q en la entrada lo haces, cuando mantienes el concepto d Naturaleza tal y como lo formula A. pero abres la posibilidad de replantear los contenidos.

lobita dijo...

si, y el concepto este de naturaleza me va a obligar a plantear los contenidos como algo obligado que le sucede al objeto necesariamente a lo a largo del tiempo. si va a ser que la cuestión es siempre el tiempo...