miércoles, 22 de octubre de 2008

Dedicado a Perro Salchicha con Bufanda (con Bufanda,PS.)

Hola otra vez!

He estado viajando en unos autobuses verdes muy temprano, por eso no escribí nada. También me cansé y dormí mucho. Y luego están los ciclos, que te dicen "ven" , "vete" , "corre" , "descansa", "grita", "susurra", "calla", "canta", "ven", "vete", "corre", "descansa", "grita", "susurra", "calla", "ven", "vete" y asi etc.

Cambiando de tema, a lo que iba.
Yo, como todo el mundo de mi ambiente super guai siempre pensé que en las películas de Walt Disney los animalitos encarnaban la tabla de valores más reaccionarios o mejor dicho, los sentimientos más mezquinos que en el imaginario yanki existían en los hombres, o que debían existir, en función de una ideología capitalista competitiva, etnocéntrica, puritana, tradicionalista y patriarcal.
Y entonces, los personajes animales de las peliculas tipo bambi, tenían cuerpo animal pero caracteres humanos esterotípicos.Lo mismo pensaba de muchos de esos documentales de animales en los que estos no sólo tenían nombres, sino complejas personalidades, y como tales, contaban con todo tipo de aficiones, enfados, reconciliaciones y anhelos. Así, Pintada, la leona madre, está peocupada porque Pintita, su hijito, no ha bebido agua en todo el dia, ni jugado con sus hermanitos, ¿estará celoso del pequeño y divertido Eco ? ¿enamorado de Vilma, la cachorrita de su amiga Chica? Todo esto se pregunta la mamita y mucho más. Me parecía a mi que aquellos empalagosos individuos que los grababan y seguían eran unos pseudoaventuros pseudobiólogos aburridos.
Hasta que conocí a las tortugas de mi amiga.En esto que un día, reflexionando juntos sobre la antiguedad de aquel réptil esencial, me contaron las ríquisima vida social que desarrollaban diariamente las dos tortugas en la aquella terraza cerrada de su casa. Que si se enfadaban, que si corrían emocionadas, que si cada una tenía su rinconcito y que, por no perderlo, se abstenían incluso algunas tardes de entrar a merendar, jo hasta me contaron de cuando uno de ellos se hacía un especie de paja delante del otro y eyaculaba sobre el! y eran solo dos! en la terraza cerrada de una casa!
Esta foto la hizo ella mientras tenía lugar aquello:
Luego ví -como todo el mundo- aquel vídeo de you tube sobre los bisontes? a los que los leones le roban una cría, y luego vuelven todos juntos a por ella mientras un cocodrilo se las intenta quitar por otro lado a los leones.

Y el video del gamo enfadado por la foto robada aqui.
Y antes de ayer otro, en la televisión,
y fué entonces cuando me di cuenta de algo muy tonto que diré luego.

La historieta iba sobre Grace, la elefanta que tras 21 meses gestando, parió un elefantito muy pequeño en pleno día. Era demasiado pequeño y se estaba quemando por el sol. Así que Grace la elefanta que solo tenía un colmillo porque el otro lo había perdido de joven, con sus reducidos recursos pelea por arrastrar a su cría hacia la sombra, por fin consigue levantarlo (yo estaba casi llorando, pero fui capaz de grabar la última parte)


Finalmente, ayer al mediodía en el telediario, vi la noticia de una cría de jabalí (de dos años) que había aparecido en la A6 en Lugo corriendo todo chiquito y negro por el carril vado. La imagen me super enterneció.

La cosa tonta que me di cuenta es que en todos estos casos lo que me conmueve es lo mismo: reconocer en los animales motivaciones esenciales. En general, se les supone un automatismo en la conducta. El oscuro concepto de "instinto" contribuye a esto. Esta idea de automatismo le quita a sus "acciones"(Hannah Arendt se revuelve en su tumba) el valor superior que tienen las sapienciales nuestras humanas. En ellos todo parece un dejarse-llevar-por-algo. Así, cuando creemos ver o intuir una espontáneidad tenaz vinculada a la satisfacción de necesidades no estrictamente reproductivas o supervivenciales, me quedo como alucinada.
¿Por qué? Porque nosotros a veecss nos parece que  los seres humanos no sólo hemos perdido la capacidad de obtener estas cosas necesarias sino, lo que es peor y antes, de reconocerlas como tales. La emoción viene pues de que sabemos que se trata de verdaderas necesidades, tan necesarias como las otras.Asi lo son hacer ejercicio, divertirse, refrescarse, relacionarse con otros, estar juntos, estar solos, tomar el sol, caerse, pelearse, repartir, despedirse, explorar. Y los bichos ellos las saben y las hacen con una naturalidad cruda.

Ya dije que era algo tonto.Y quiza me haya captado el waltdisneyismo...

Volviendo al otro tema, el de los ciclos... ¿o es el mismo tema?

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡si la muy elefanta lo arroja como a un saco de guano!. Espero que la gorda por lo menos le haya salvado el pescuezo, cagoendió.