Hola ¿qué tal?
El otro dia pensé esto:
¿Sabéis que uno siempre a veces piensa que hay cosas que a lo largo de la vida individual de uno han empezado, tenido y dejado de tener sentido en sí mismas, históricamente y socialmente y no solo respecto a uno, e incluso de existir? Pues eso es. Es como pensar que la evolución de las cosas del mundo y la vida individual van a la par. No sé si se entiende.
Por ejemplo, tengo una amiga que se hizo okupa hace unos 10 años maomenos. Entonces ella decía que había que okupar porque era la mejor manera de reivindicar el derecho -y ejercerlo- a la vivienda y, en general, al disfrute de espacios para desarrollar actividades que generen subjetividades nuevas y libres ya de condicionamientos morales, familiares, institucionales y económicos. Unos años después dejó de okupar porque decía que "ya no tenía sentido" hacerlo, porque la okupación se había vuelto algo sin salida que no permitía mantener ninguna continuidad en las luchas que había que seguir llevando cabo pero por otras vías más solidas, que se había pervertido un poco, agotado en sí y derivado, en resumen, en algo distinto de lo que era antes cuando ella empezó a hacerlo. Era necesario pasar a otra cosa.
Otro ejemplo es el de las parejas abiertas. Conozco a gente que cuando empezó a tener novio/a un poco más en serio se propuso llevar un tipo de relación en la cual se entendía que ambos miembros podían, sin que se considerara traición, tener encuentros sexuales con otras personas. Se ponían unas reglas del tipo que no valía repetir mucho con uno, que no se podía dormir fuera, que no fuera amigo/a cercano/a , que mejor no se decía, y no se cuantas otras más. Supongo que cada uno hacia las reglas a la altura de sus miedos. Cuando este plan no salía bien porque surgían celos, enamoramientos o torpezas, entonces, a veces se rompía porque uno encontraba a otro que le gustaba más y algunas otras veces la pareja se iba a garete poco a poco como desgastándose por todas estas vivencias tristes y tensiones llegaba el final doloroso y frustrante. Sobre este tema uno podía llegar a concluir que no estaba hecho para aquello. Pero lo que más he visto es que se piensa que eso era un rollo de los 60 pero que ya las cosas han cambiado y ya no funcionan así, porque el entorno cultural ya no es favorable. En todo caso es favorable a no tener pareja pero que tenerla así ya no sale bien. En definitnva, para no rinos del tema, que aquello se ha pasado de moda y que uno afortunadamente se ha dado cuenta y vivirá de ahora en adelante a la altura de los tiempos. Había pues algo que tenía que ver con alguna objetividad exterior que había cambiado desde que tu empezaste a hacerlo hasta que te diste por vencido.
Otro tema así: en los colegios e institutos: Los niños, los jóvenes ya no son lo que eran. Se escucha mucho. hasta San Agustin rezongaba en Cartago porque decía que sus estudiantes ya no eran lo que eran, que eran unos parlanchines vagos y que no respetaban al profesor (estamos hablando del siglo IV, eh?) Antes había respeto al profesor, interés, temor, no sé, algo que hacía que el profesor fuera considerado y escuchado. Me acuerdo de cuando yo era joven... todo ha cambiado mucho, he oído a profesores decir que "antes los alumnos te abrían paso en el pasillo" (estilo Napoleon y sus tropas -pensé yo-) no como ahora que hasta te agreden, los muy salvajes.

3 comentarios:
Me alegro de que ya estés bien pero que sepas, que he mirado ¡hasta dos veces al día!, tu blog para ver si habías escrito algo.
En cuanto a lo de los mayores y los menores, el otro día, volviendo del trabajo presencié una escena: Dos niñas con grandes pendientes de oro pasean, chocan de frente contra un señora con la bolsa de la compra:
-Joder, vieja a ver si tiene más cuidado.
-Perdone, pero yo soy la persona mayor y deberías dejarme pasar.
-¿Por qué no te vas a la mierda?.
La amiga empezó a gritar también:
-Eso, 4 ojos, cállate, anda, cállate. (Efectivamente la señora llevaba gafas).
Fin de la historia.
Mi camino me hizo ir por detrás de las chicas. Llegamos a la esquina y las oí comentar: -Jo-der, si es que hay una gentuza en la calle.
Todo esto es verídico y no sé si viene a cuento, pero me apetecía contarlo, Lobita, porque a mí me flipan más las visiones paralelas.
Me encanta tu historia! Aunque, pobre mujer con gafas,supongo que pensará que ella sí que respetaba sus mayores cuando era pequeña y, más que pendientes de oro, puede que llevara gafas de pasta negra tipo culo de botella -si lo de la vista no es por la edad- o uno de esos bolso marrones de tela con libros de aritmética por ejemplos...sí que venía a cuento, y el cuento continúa por los siglos de los siglos.
amén.
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