martes, 13 de enero de 2009

ni encima ni debajo

Tengo ambivalencia con las cosas de la religion. Cuando era pequeña hice la comunión porque yo quise. Una vez que vino el papa le canté una cancion que decía asi " juanpaaablosegun dobienvenidoanueess..troohogaaar dioossteebendiiiagaamensajero dela paaz". También fui a misa varias veces y me confesé y alguna vez intenté hablar con Dios en privado asi en mi casa con las manos cruzadas-pero sin arrodillarme-...
Jamás recibí respuesta. ¿Era acaso una pequeña lobita demasiado algo o no lo suficientemente otra cosa? superficial?, insensible? A lo mejor el detalle de arrodillarse era importante y entonces el obstáculo era que yo era inconscientemnete soberbia, porque... no es que no lo hacía por no humillarme ni nada, sino porque de verdad no sentía que fuera necesario e incluso me parecia teatral, falso o hipócrita hacerlo...(si no lo sentía?)
Ayer leí, por curiosidad, uno de los libros del Biblia que causó polémica en su momento, Ester, porque los rabinos no se ponían de acuerdo si incluirlo o no en los canónicos. Al final ganó que si. Es un libro salvaje, sangriento, que muestra la implacabilidad de la moral de la supervivencia, es normal, pero impresiona. En ella hay un judío, el mediopadre de Ester que se niega a arrodillarse ante uno, Aman, porque, bueno, el dice que porque solo se arrodilla ante Dios, pero eso solo se lo dice Dios, a nadie mas da explicaciones. Provoca la ira de Amán que decreta matar a los judios...pobre de el, porque la fuerza de la venganza será tan grande que no solo no logra matar ni a un solo judío, sino que consigue que estos se revuelvan como la tormenta, y aplasten toda amenaza con una dureza tal que derivo en fiesta oficial , y es tanto el temor que generan que acaban ocupando en los más altos cargos políticos de la ciudad, haciendo que muchos adopten su fe por temor.
Y esta es la historia bíblica de la ciudad de Susa que me hizo pensar en el orgullo del que se arodilla...como no me arrodillo nunca (menos ahora con escayola )tengo que pensar en cosas similares....
Porque no solo nos arrodillamos por temor, también están las reverencias, que se parecen, y que se hacen para demostrar respeto, tampoco me suena haber hechos muchas. Hay una pequeña inclinación de espalda y cabeza hacia delante que he hecho alguna vez saludando o dando las gracias en plan namasté, pero pocas, que te quedas como embobado.
Para los ateos -como somos los lobos y la mayoría de los animales- el sentimiento religioso es un gran misterio. Pueden mas o menos fascinarmos algunos rituales, la belleza de los símbolos, los conceptos, intentar entenderlos, pero jamás jamás nos veremos tocados por el rayo gracioso, porque persiste la certeza de que es algo cultural, artístico, social, de cohesión de una comunidad y eso. Puede que mi pecado fuera y es sigua siendo la soberbia, pero es una soberbia inconsciente, porque tampoco es que yo me crea superior, sino incapaz de arrodillarme sin sentir que estoy fingiendo. Y me sobrecoge el canto del judío Mardoqueo que se arrodilla y que no duda.


5 comentarios:

Dani dijo...

Lobita, al filo de la actualidad

lobita dijo...

of course! que sea un animal no significa que no lea los periódicos, eh!(triste tarta de pollo sin Dani, snif)

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

es muy interesante... pero una cosa sólo... ¿de qué religiosidad se supone que estás hablando?... es que hay tantas que no se...

lobita dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.