Cuando me muera iré al cielo d los investigadores, porq me lo he ganado.
En el cielo d los investigadores sólo hay un pabellón, una torre, un jardín, una playa y un bosque.
El pabellón es Sta María del Naranco, y en su interior hay un ordenador, una mesita y una silla. Te sientas frente al ordenador, tecleas el título d un texto (libro, artículo o capítulo d libro), le das a Intro, y te sale una puntuación de 0 a 10 q significa:
0: "este texto no contiene más q desatinos"
10: "todo lo q dice este texto es rigurosamente cierto"
En el cielo d los investigadores no hay lugar para los malentendidos, porq el ordenador sabe cn precisión qué querían decir exactamente los autores d todos los textos incluidos en su base de datos.
La base de datos se puede consultar de otra forma: uno elige un tema (según la CDU usada por las bibliotecas del todo el mundo) y te salen todos los textos escritos sobre él, ordenados según su puntuación.
La torre es el Hotel Westin Bonaventura, acondicionado como biblioteca (no hay en él deportistas q usen sus instalaciones como un gimnasio). En ella están impresos en papel todos los textos de la base de datos, para poder leerlos cómodamente. Los textos con la puntuación más alta son los q están más a mano. Hay ejemplares disponibles para todos los lectores, q pueden subrayarlos y anotarlos tanto como quieran, sin q los ejemplares se deterioren por ello.
En el bosque nunca hay nadie, por lo q es el lugar idóneo para los paseos solitarios.
Por el contrario, el jardín y la playa siempre están concurridos, en ellos pasean eternamente todos los autores de los textos de la biblioteca. Estas personas están siempre dispuestas a establecer una conversación, y a responder amablemente a todas las dudas y preguntas q uno quiera plantearles. Al borde del mar y en alguna zonas arenosas del jardín crecen juncos, y de vez en cuando un paseante arranca uno para usarlo como vara con la q dibujar diagramas, gráficos y tablas sobre la arena.



2 comentarios:
Precioso
y
cristalino
teo.
alguien capaz de expresar con tanta claridad sus deseos
y sus frustraciones
podría sentarse
a conversar con el diablo
y con la muerte.
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