miércoles, 24 de septiembre de 2014

tonalidades del rosa sobre fondo negro

¿Por qué Isabel Ascher se casa con Osmond? Hay un momento en la novela en que uno desea con fuerza que una vez más ella diga no. ¿por que? para saber más y ver desplegadas, ampliadas y desarrolladas las razones y motivaciones de esta mujer para declinar una vez más esta otra propuesta matrimonial.   Pero...ay,  en este punto tendrá lugar una gran decepción, porque esto no ocurre , y ella lo acepta. Y encima, no nos dice cómo, ni por qué, ¡ ni nada! y entonces casi a a la fuerza tenemos que rumiar en silencio los posibles motivos ... mientras seguimos leyendo. Se ha metido  "en una jaula ", le dice Ralph con esto nos damos cuenta de que Ralhp también se ha dado cuenta.

Estos nobles no nobles, estos pobres no pobres. Estamos en el siglo XIX y todavía hay en Inglaterra muchas grandes rentas de terratenientes, viejo nobles, lord Warbuton es una de ellas. luego tenemos al viejo burgués, Ralph, bien instalado en la red social. Osmond no es ni lo uno ni lo otro, ni siquiera es inglés, ni europeo. La fortuna de Warbuton parece intocada y redonda y, sin embargo, algunas de estas poco a poco irán menguando por el avance del capitalismo. El otro perfil, el del nuevo rico, nuevo burgués, es Caspar. Más rudo que aquellos pero con gran empresa ascedente por su trabajo y tezón explotador.  Aquellas las viejas, las fortuans menguantes  se venden, se dividen, se derrochan, otras se fusionarán... Por eso las rigurosas normas implícitas sobre lazos matrimoniales, las alianzas... Osmond no es noble, no es rico... Isabel ha despreciado hacer lo que se esperaría de una joven pobre, pero.. ¿y de una joven rica? ¿qué se espera de ella en relación al matrimonio? Que por medio de este aumente su fortuna. Que haga una alianza de poder posición. Se trata de adscribirse a cierta posición social por medio del marido. Y lo hará, no nos engañemos.  Otra cosa es que lo haga primero rewpcto a ella de una manera oblícua, elegante. Pero luego...una vez inserta en la posición, se metera a saco y  hara un movimiento fallido al servicio de su estatus, con la hija de Osmond...que no podrá consumar... se produce aquí finalmente una caída estrepitosa que la enfrentará al panorama completo de su propia desgracia.
Volviendo ella -que hemos perdido un poco el hilo- al momento de su elección para sí. Ella, decíamos, en aquel contexto no podía conformarse con que un hombre que la admirara, la dejara lo más libre que se podía dejar dentro de ciertas formalidades. Esto era lo que parecía haberle prometido el lord. No, porque con esta unión Isabel solo estaría satisfaciendo las convencionalidades más externas y no habría más aporte para ella.  La jugada aquí fue una fatal y mortífera: la de elegir el gusto respecto al cual ella debía conformarse, una vez que su poseedor determinara que existían condiciones para ello. Isabel se alucinaría con aquellos objetos preciosos de Osmond y habría deseado convertise en uno de ellos, así que se sintió halagada cuando vio que él la escogía, habiéndose sancionado éste gusto como el mejor. Fue su ambición la que la perdió. En este caso por género y contexto, está ambición se concretaría en la difusa realización de una cierta perfección pasiva.
Pues si. He terminado el libro y compruebo que así es como ha pasado.  Ahora todo ha terminado. El sabio y bueno de Ralph ha muerto entre sollozos y confesiones.  ¿Isabel volverá con Osmond? Parece que sí. Pero. con toda el rigor moral que ella parece manejar en su consideracion de las personas y situaciones..con toda esa dignidad que rezuma...sentimos que hay un algo casi indigno en su dignidad. Proclama aqui y alla con grandeza aquello nietzscheano de "no dejar en la estacada una acción después de haberla realizado",  y seguir adelante con decisión, en este caso su matrimonio perverso una vez se ha demostrado que ha sido un grave error, y se despliega casi como un abuso sobre su persona. Pues ella se ha objetualizado, y como tal, es sierva de su propia imagen. A la vez, pero no se reduce a esto, de cara a las expectativas sociales tompoco hay ni ha habido cuestionamiento alguno por su parte. No es que el lector espera que transgreda nada, un poco sí, aunque no, pero sobre todo no, porque esto supondría una chapuza sociológica y una gran traición a la trama que constituye su personaje y la trama general narrada por el autor. ¿Entonces qué? Es una tragedia. Y entonces quizás la decepción sea aquí la única posibilidad creíble: porque no hay ni puede haber continuidad ni evolución entre alienación y libertad. Otros hacen trampa para lanzar mensajes ilusorios e igualitaristas. Así en la película Her que respecto a esto hacen trampa. Aquí el programa de ordenador, allí una mujer que desea la perfección. Aquí en esta peli modernilla y encantadora, se supone que el personaje Samantha  es una programa de ordenador que está diseñado para agradar. L hsitoria va de que  en  el desempeño de esta función se aplica tanto tanto la chica (en el estudio) que  consigue trascender a este constreñimiento y... trasciende ¡ah! La trascendencia, si en el fondo va a ser eso.  Hay un salto injustificado aqui, más honesto por truncado allá. Samantha se dessarrolla nos dicen, evoluciona, crece y se libera porque se coloca "en la parte blanca de los libros, donde no hay letras". Muy poético, pero es que porque entre las líneas está el sujeto, digamos la conciencia arraigada en un contexto.  Pansy, la hija de Osmond, es la concreción de la perfecta sumisión y así pareciera ceñirse toda ella -no solo en los vestidos ajustadísimos que lleva- a esta condición "los ojos más encantadores" dice Isabel Ascher, son aquellos en los que la aprobación se suplica pasivamente...

Las posibilidades como tales solo existen en matemáticas. Las propuestas "liberadoras" o "emancipatorias"  formuladas en clave de trasgresión radical son sencillamente son voluntaristas. La mujer que trasgrede, como diría la Beauvoir,  se enfrenta muy seguro a su devaluación social y por tanto a ver aún más reducidas sus posibiliades de colocarse social y personalmente en un lugar satisfactorio. El recurso de crear subgrupos de semejantes a partir de esta decisión trasgresora, de comunidades no deja de ser limitador, más si cabe.

Isabel busca mantener su dignidad suya y las de los demas: ella dignifica a todos con el trato, pues considera la complejidad desde la comprensión y no desde el juicio. Para sí misma , sin embargo ha sido menos lúcida, o quizás ha condescendiente lo cual es peligroso... ¿qué me dice Isabel Ascher a mi que soy mujer y vivo en 2014? Hace mas de 100 años que ella vivió en la ficción.. Isabel quería ver el mundo, conocer y pensó que Osmond era un buena versión de la belleza del mundo...en la cual ella podría deleitarse privilegiadamente.¿Para qué quedarse con lo feo pudiendo tener lo bello?  Su libertad e independencia es basicamente infantil, la de disfrutar a costa de si misma. Es la figura de la mujer-niña, desemabarzada de responsabilidades que no llegando a ser sujeto se vuelve objeto.

Ellos, todos ellos, los Osmond, los Capar, los Warbuton, no son ni ricos ni pobres, son miserables porque no tienen imaginación. Y ellas, todas ellas, las Merle, las Ascher, las Pansys, no son ni buenas ni malas, son desgraciadas porque buscan en ese vacío ajeno alguna pista.

No hay comentarios: